EL PARTIDO
Mariño
EL MEJOR (2-2)
Todo lo que pretendía Goiko lo consiguió en 36 minutos impresionantes, quizá los mejores de la temporada. Llera y Cámara plasmaron la superioridad blanquiazul en el terreno de juego con dos goles que hicieron rugir a la afición herculana. El 2-0 hacía tambalear los cimientos de un grande de la Copa del Rey y, de paso, ponía en peligro al técnico rojiblanco, Joaquín Caparrós.
Fue en ese momento cuando apareció la figura de Muñiz Fernández. Se equivocó a favor del poderoso, tal vez lo que era más fácil. Sancionó con roja directa una aparatosa pero involuntaria entrada de Sendoa a Iraola. El extremo blanquiazul no vio la llegada del defensa vizcaíno y le clavó los tacos a la altura del hombro. Lo hizo sin querer, pero el árbitro cántabro no perdonó. «Es increíble como me puede mandar al vestuario por algo así», aclaró después el propio Sendoa.
En esa jugada, el Hércules perdió a Sendoa, a Goikoetxea y, probablemente, también la eliminatoria. El Athletic se veía eliminado, inferior, sin ritmo. Pero esa acción le devolvió la fe. Caparrós metió a Aduriz, avanzó la posición de Iraola y aprovechó la superioridad de Del Horno sobre Sergio Fernández. El Hércules reculó, se ahogó en su cansancio físico y, al final, acabó cediendo un 2-2 que resulta injusto.
La indignación blanquiazul está justificada. Justo antes de la expulsión de Sendoa, Yeste, con tarjeta amarilla, simuló una caída dentro del área. El árbitro miró para otro lado y no expulsó a una de las estrellas del equipo vizcaíno. Con Sendoa no le tembló el pulso.
Ante tanta adversidad, el Hércules debe ser inteligente y asumir el empate como un éxito rotundo. El cuadro blanquiazul demostró que cuando quiere, puede. El 2-2 frente al Athletic ha de suponer un punto de inflexión en la Liga.
Sendoa y Javi González dieron profundidad por las bandas en la primera parte, el doble pivote formado por Cámara y Rodri tiene muy buena pinta, mientras que Mariño, con espacios, es un gran jugador. Ahora, viene el Celta y eso es lo verdaderamente importante. La visita a San Mamés queda para el 2008.







