La Dama de Elche, obra cumbre del arte íbero, ha abandonado hoy su residencia temporal en la ciudad donde fue hallada hace poco más de un siglo tras concluir su periodo de exposición al público en el Palacio de Altamira, sede del Museo Arqueológico y de la Historia de Elche (MAHE). Allí ha permanecido desde el pasado 18 de mayo a la vista de casi 400.000 visitanes.
A primera hora de esta mañana, los técnicos del Museo Arqueológico Nacional (MAN) desplazados a Elche partían en un furgón en el que previamente se había introducido la obra tras unas minuciosas tareas de embalaje supervisadas por la directora del MAN, Rubí Sanz, y el jefe conservador de museo, Salvador Rovira.
El transporte se ha realizado en el interior de una caja de seguridad a una temperatura constante de 22 grados centígrados, y tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil de Tráfico han participado en las tareas de vigilancia.
El éxito de la exposición ha llevado al Ayuntamiento ilicitano, gobernado por el PSPV-PSOE, a reavivar la vieja aspiración de convertirse en alojamiento permanente de la pieza. Para ello, el alcalde, Diego Maciá, ha anunciado que elaborará una propuesta "sólida y atractiva" para solicitar de nuevo al Ministerio de Cultura el traslado del busto ibérico, pero en esta ocasión con carácter permanente.
La corporación basará su petición en el enorme impulso cultural y turístico que ha experimentado este año la ciudad de Elche por la presencia de la escultura, así como en la idoneidad, por las "condiciones de absoluta garantía de seguridad", que presenta el MAHE para la conservación y exposición de la pieza.