La Universidad Popular (UP) de Villarrobledo, según el comité de empresa, no abrirá sus puertas este año, como tampoco lo hará uno de los Cais (centros infantiles) de la localidad, el Lucas Blázquez, lo que conllevará el despido de cinco monitores de este centro.
En el que caso de la Universidad Popular, el cierre va a suponer, dijeron, que se sumen nuevos trabajadores a los despidos, en concreto todos los monitores de a plantilla.
El comité de empresa de la UP, junto a representantes de los sindicatos UGT, CC OO, Csif y SPPL que les acompañaban explicaban la situación de estos trabajadores.
Según han comentado, el martes día 11, el equipo de gobierno «por su cuenta y riesgo» decidió el cierre y les informó verbalmente de esta «desgraciada actuación».
Los trabajadores han denunciado «animadversión» desde el equipo de gobierno, personalizando en la primera teniente de alcalde, Amalia Gutiérrez, quien, a su decir, se marcó el «cierre -de la UP- como objetivo prioritario». Los trabajadores han denunciado «persecución» y «técnicas poco decentes» como la exigencia de bajada de sueldos, saltándose la legalidad y el convenio vigente ofreciendo «condiciones de esclavitud».
Los trabajadores niegan que cobren sueldos altos y, mostrando las nóminas, han comentado: «somos mileuristas» y los que tienen media jornada, cobran 500. Y sufriendo impagos y retrasos, como el resto de funcionarios, añadieron.
La UP ha estado funcionando 30 años y da servicio a más de 1000 familias. Y ahora, siempre desde la visión de los trabajadores, con la excusa la crisis, se ha procedido a su cierre.
Desinformación
Los trabajadores han comentado que es mentira que se trate del servicio más deficitario de cultura, señalando que es de los servicios más rentables.
Ahora, opinan, «desprecian a los alumnos de la UP» tratándolos como «personas de escala social y cultural baja» y culpando a los monitores diciendo «que no se avienen a razones». Desde el colectivo de trabajadores también ha habido críticas hacia Bernardo Ortega, responsable de Cultura, quien había asegurado que no se iba a cerrar .
También han denunciado lo que han considerado la estrategia del PP con una subida de un 100% en la matrícula, pese a lo cual los alumnos se seguían matriculando. Luego, dicen, ofrecieron desinformación: «ahora te matriculo, ahora no». Sin embargo, cuando se abrió la matricula, el primer día se atendió, según cifraban los trabajadores, a más 500 personas.
Por su parte, el Partido Socialista también ha denunciado una estrategia similar en otro caso diferente, el de los Centros de Atención a la Infancia, CAI, los cuales sufrieron una importante subida de tasas y, como consecuencia, una bajada notable en el número de matrículas. Al no haber suficiente demanda, finalmente se ha producido el cierre de uno de ellos, el Lucas Blázquez, con el consiguiente despido de sus trabajadores.
También han denunciado persecución, en este caso política, hacia una trabajadora, la que fuera primera teniente de alcalde socialista Carmen Martínez Parra, a quien, según han denunciado han bajado de categoría de profesora a auxiliar, siendo el único caso en el que se ha producido, pese a que había otros parecidos.
Parece, con todo, que el principio del curso, se presenta polémico este año y la reducción de los servicios está siendo la tónica de su inicio.