El Ayuntamiento ya ha recaudado los primeros 300 euros desde que el 25 de marzo de este año entrara en vigor la modificación de la ordenanza cívica que prohíbe el consumo de alcohol en la vía pública.
Hasta la fecha, cinco sancionados han ingresado ya las cantidades correspondientes, 60 euros en cada uno de los casos, pues todos ellos han decidido abonarlas en los quince días siguientes a la notificación de la multa, ya que se benefician de una rebaja del 50%.
El abono de la sanción por practica botellón, que en la ordenanza cívica está penado con 121 euros, culmina después de que la Concejalía de Medio Ambiente haya incoado el expediente procedente de la Policía Local, lo haya notificado al perjudicado y esperado a que se cumpla un plazo para poder recurrir. Una vez transcurrido y en el caso de informarlo negativamente para el sancionado, éste tiene que cumplir con el pago de la pena económica y si lo hace en un plazo de quince días, se beneficiará de un 50% de descuento. Hasta el pasado 31 de julio, la Concejalía de Medio Ambiente había abierto 27 expedientes por estas prácticas prohibidas, aunque reconoce que todavía le quedan alrededor de 80 por incoar, un retraso que obedece a la escasez de personal que hay en este servicio y a la carga de trabajo que soporta, derivada de todas y cada una de las sanciones que se imponen en esta ciudad por actuaciones incívicas relacionadas con la salud ambiental.
En declaraciones a 'La Verdad', la concejal Rosa González de la Aleja explicó que entre las 27 demandas incoadas tan solo figura el caso de un menor que ha querido sustituir la pena económica por la asistencia a un curso de formación, tal y como permite la ordenanza cívica. Un joven que por el momento tendrá que esperar a que haya más como él para poder organizar dicho curso sobre salud y consumo de alcohol. Por el contrario, ninguno de los otros 26 consumidores multados, mayores de edad, han optado por la otra vía alternativa que ofrece la normativa municipal: sustituir el pago de los 60 ó 121 euros por trabajos en beneficio de la comunidad.
Agradecimiento vecinal
Según De la Aleja, el sentir de los vecinos que se sentía perjudicados por los ruidos y la suciedad que genera la práctica del botellón es que, a raíz de la entrada en vigor de la ordenanza cívica, estos comportamientos «prácticamente han desaparecido», por lo que «nos trasladan su agradecimiento por haberlo prohibido».
Aunque no es una novedad porque ya venía incluido en la ordenanza cívica que aprobó el PSOE en febrero de 2011, muy ligado con el botellón está la costumbre de orinar en la vía pública, especialmente a primeras horas de la madrugad. Pues bien, por miccionar en la vía pública -una acción también está sancionada en la norma municipal- ya han llegado hasta Medio Ambiente 30 denuncias de 200 euros cada una de ellas, aunque por 'pronto pago' se pueden quedar en 100. De momento, 11 son los penados que ya han pagado por esta actuación 'incívica'.