En no más de dos semanas, Ecologistas en Acción firmará con la Concejalía de Medio Ambiente el pliego de condiciones que ésta ha elaborado para la gestión del vivero municipal que el gobierno municipal cerró a principios de año.
Desde entonces, la asociación conservacionista y la Concejalía de Medio Ambiente han estado negociando los términos del convenio de cesión, que permitirá a Ecologistas en Acción gestionar de forma autónoma el vivero municipal por un periodo de 25 años. Tal y como figura en el pliego de condiciones, al que ha tenido acceso este diario, Ecologistas en Acción podrá «brindar» el vivero para el desarrollo de cualquier proyecto que resulte compatible con los objetivos suscritos en el convenio y que se centran en cuatro áreas concretas: creación de huertos ecológicos que podrán ser atendidos por los socios de Ecologistas en Acción o personas ligadas al grupo, organización de cursos, talleres, charlas y conferencias, mantenimiento y explotación del invernadero y de la planta que se siembra en la parcela principal y desarrollo de proyectos de investigación.
El convenio que firmará en breve Ecologistas en Acción señala claramente que será la asociación la encargada del mantenimiento del espacio físico del vivero municipal -plantas e instalaciones- bien mediante un sistema de voluntariado, bien mediante la contratación puntual de trabajadores. Asimismo, correrá con los gastos de mantenimiento de agua, luz, teléfono, seguros y otros.
Ni un solo euro municipal
«En ocho o diez días vamos a firmar este convenio porque le tenemos mucho cariño al vivero y porque queremos hacer un proyecto decente». Así de taxativo explicaba Cipriano Escribano, de Ecologistas en Acción, la decisión de asumir la gestión de estos terrenos de propiedad municipal, que fueron cedidos en 1987 por el Ayuntamiento a la entonces Federación Ecologista de Albacete para germinación y desarrollo de especies forestales autóctonas.
Escribano señaló que el único y verdadero interés de Ecologistas ha sido y sigue siendo que este vivero no desaparezca y, por ello, asume todas las obligaciones de pago que conlleve su reapertura: «El Ayuntamiento no pondrá un solo euro», confirma Cipriano Escribano, que explica que para conseguir la autofinanciación, una parte de los gastos saldrá de las cuentas de Ecologista y otra parte se tendrá que obtener a través del cobro de cuotas de cursos y talleres.
La intención de Ecologistas es convertir el vivero municipal en un punto de encuentro para la asociación y otros grupos conservacionistas, ofrecerlo para hacer cursos, reuniones y congresos y crear huertos ecológicos para los socios y personas ligadas a la asociación.
Cipriano Escribano aseguró también que con la nueva gestión del vivero será inviable recuperar los cuatro puestos de trabajo que se perdieron con su cierre, aunque a estos trabajadores se les brindará los medios disponibles en el mismo para que puedan realizar actividades remuneradas. Según el portavoz ecologista, el convenio del Ayuntamiento sí permite vender planta y obtener rentabilidad económica de las actividades que en el vivero se desarrollen. También aclaró que en el pliego de condiciones no figura que Ecologistas en Acción tenga el compromiso de colaborar con el Ayuntamiento, aunque no descartó alcanzar «acuerdos puntuales».