Secadas ya las lágrimas por la maldita caída del sábado en la octava etapa del Tour, Samuel Sánchez ya está en casa. El dolor aún persiste y, a pesar de todo, también las ganas del corredor del Euskaltel Euskadi por revalidar el oro en los Juegos Olímpicos. El factor tiempo corre en su contra -la cita comenzará en apenas veinte días, 27 de julio- pero el asturiano, a su 34 años, ha pasado de ver más que improbable su participación en Londres, horas después del abandono en la ronda gala, a factible, una vez realizadas las pruebas médicas ya en Bilbao. «Haré todo lo posible por estar, porque es una cita importante. Si me curo pronto y puedo ir mejor, pero sino fuera así no pasa nada, lo primero es la salud».
El parte médico facilitado ayer tras su paso por la nueva clínica de IMQ en la capital vizcaína, confirma que el jefe de filas del equipo vasco sufre una «fractura oblicua no articular, no desplazada, del tercer metacarpiano de la mano derecha susceptible de tratamiento ortopédico y derrame a nivel del ligamento dorsal del carpo». Además, la caída también le ha provocado otra rotura, «sin desplazamiento», junto a la clavícula, «en la espina de la escápula izquierda», en la que es imposible una intervención quirúrgica por lo que estará obligado a mantener reposo. «Hay que ser optimista, es el primer paso para una buena recuperación. Siempre hay que tener buen ánimo y contagiarlo al cuerpo».
De la caída, apenas tiene un vago recuerdo. De repente el corredor del Euskaltel Euskadi se vio en el suelo. Sufrió un traumatismo craneal con pérdida momentánea del conocimiento. «Por lo que me contó algún compañero salí por delante de la bicicleta de una manera muy extraña». Samuel Sánchez ha dejado ya a un lado las lamentaciones y ha calificado el infortunio como «gajes del oficio». «Son cosas que pasan en carrera y hay que contemplarlo. Algún día te puede suceder. En 13 años que llevo como profesional es la primera vez que me rompo un hueso y el balance no está mal. Este año nos ha tocado a nosotros tener mala suerte. Cuando todo iba fenomenal nos hemos ido cuatro para casa con bastante avería», refiriéndose a Astarloza, Txurruka y Verdugo, quienes abandonaron tras una caída múltiple el pasado viernes.