El robo con el agravante del 'Beso del Sueño' es ya una constante en los partes policiales. De hecho, se han llegado a pedir 14 años de cárcel para una mujer que recurría a este engaño, es decir, que se ganaba la confianza de sus víctimas para que la invitaran y acto seguido las drogaba.
El problema de estos casos es que las víctimas tienen miedo a confesar el engaño porque detrás hay un móvil sexual que quieren guardar en secreto. Así, aunque la investigación es complicada, funcionarios adscritos a la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Albacete informaban ayer de la detención de tres individuos, cuyas iniciales corresponden a F.R.C., varón de 39 años de edad; M.J.A.P , mujer de 30 años de edad y M.M.S , mujer de 22 años de edad, todos ellos de nacionalidad española y vecinos de esta capital, como presuntos autores de un delito de robo con violencia mediante el procedimiento denominado 'Beso del Sueño'.
Agresión con un ladrillo
Las investigaciones comenzaron cuando un individuo de avanzada edad, cuyas iniciales corresponden a D.G.P., se personó en las dependencias de la Comisaría Provincial de Albacete a fin de denunciar que había sido agredido por una mujer ( M.J.A.P.), a la cual había solicitado favores de naturaleza sexual, utilizando para la agresión un trozo de ladrillo con el que le golpeó en la cara, causándole diversas heridas en el rostro y hematomas en los ojos.
Posteriormente y en dependencias policiales, el llamado D.G.P., relató a los investigadores que el 27 de junio se desplazó al barrio del Perpetuo Socorro de Albacete en compañía de la agresora y, tras subir a un piso, le ofrecieron un vaso de vino. Tras ingerirlo, perdió el conocimiento, despertándose unas horas después desnudo en la cama y sin el dinero que tenía en la cartera.
Cuando se marchó del lugar se encontraba muy aturdido y, tras montarse en su vehículo para desplazarse a su residencia, colisionó con otros turismos. Lo auxilió una dotación del Cuerpo Nacional de Policía, la cual le trasladó al Hospital, pero el hombre no informó de lo sucedido por vergüenza a que sus familiares se enterasen de los hechos. Sin embargo, los análisis de sangre constataron que daba positivo en «benzodiacepinas».