La procesión de retorno de la Virgen de la Caridad a su santuario sorprendió a los villarrobledenses con la presencia en el presbiterio de la iglesia de unos aparatosos andamios que cubrían el techo e impedían la visión de la cúpula, en la que se está trabajando para su restauración.
En principio se había hablado de la existencia de unas grietas que habían obligado a realizar unas obras de refuerzo a la estructura lo que había impedido el traslado de la Virgen, tal y como estaba previsto, una semana antes del último domingo, que es cuando se produjo. Por la complicación que suponía el acceso de la procesión al interior se había impedido el paso a la iglesia y la cancela permanecía, y permanece, cerrada, por el peligro que supone, con la excepción del momento de llegada de la procesión, lo cual ha disparado los rumores en torno a las labores que se están realizando en el interior.
Esto obligó a uno de los más destacados miembros de la hermandad, Julián Ortega, a dar explicaciones sobre el particular, destacando que ya que se realizaban estas obras, se iba a aprovechar para decorar la cúpula y darle un nuevo matiz artístico al santuario.
La presidenta, Carmen Beneyto, nos aclaraba algunos aspectos de la obra como que podría estar ultimada a lo largo de la semana que viene y que cuando estuviera más avanzada se darían más detalles.
La causa del retraso se habría debido a que la empresa encargada de colocar los andamios se retrasó en la instalación lo que produjo que la restauración se prolongara.
No han trascendido detalles sobre los trabajos realizados, ni sobre el sentido artístico de la obra. Únicamente hemos podido saber que la empresa encargada de la restauración del presbiterio ha sido el Centro de estudios de arte y restauración Gaia, de Valencia y que iniciaron su trabajo el 6 de junio.
Ya han concluido las fases de restauración y decoración, quedando sólo la culminación con las pinturas que se van a llevar a cabo en cúpula y pechinas; aunque desconocemos la autoría de las mismas.
Pinturas
Entre los andamios se podía observar como una de las pechinas estaba ya concluida con la representación de uno de los evangelistas que, junto a los otros tres, cubrirán las cuatro pechinas, aunque nada se sabe sobre el contenido final de la cúpula.
Sólo se puede asegurar que está creando gran expectación entre los villarrobledenses que se preguntan cual será la obra de arte que anteceda la entrada al camarín de la virgen, punto central del santuario de la virgen, en una actuación cuyo resultado en este lugar pronto se podrá comprobar.