Emocionado pasó el testigo después de presidir durante casi cuatro años el PP provincial. «Sé que he cometido muchos errores», señaló el hasta ayer máximo responsable de los populares albaceteños, Marcial Marín, al someter a consideración de los compromisarios del XI Congreso su informe de gestión.
Errores entre los que destacó el tiempo que le ha restado a sus responsabilidades provinciales para dedicarlo a su labor como consejero de Educación. «Os pido perdón», reflexionó, tras recordar la actividad llevada a cabo en estos años por el PP provincial así como los resultados cosechados en los comicios regionales y locales.
De su sucesor al frente de la Presidencia del PP, Francisco Núñez, subrayó su preparación, su vocación de trabajo, ilusión, su espíritu de lucha así como su trayectoria a pesar de su juventud. «Tienes un gran equipo. Nos tienes a todos empujando», le dijo a Núñez a quien pidió que no deje que nadie le quite la ilusión.
También se refirió al estado del partido que ha presidido recordando que en su día reclamó a los populares albaceteños que las diferencias que existiesen «fuesen sanas y constructiva».
Dificultades
En el día de su adiós Marcial Marín también quiso hacer un análisis de la situación tan delicada en la que le ha tocado gobernar al PP. Momentos difíciles ante los que defendió las decisiones que está adoptando la presidenta regional María Dolores Cospedal.
Y, como no podía ser de otro modo, Marín también justificó las medidas que como consejero está impulsando en materia educativa. Así insistiendo en que se está trabajando para garantizar y defender una educación de calidad. En este sentido advirtió de que «para eso no hace falta ponerse camisetas verdes», en referencia a las movilizaciones que se han llevado a cabo desde distintos colectivos docentes a lo largo de este curso.
Marín recalcó en reiteradas ocasiones que todas las medidas adoptadas son necesarias y reversibles. En su discurso no faltó tampoco un mensaje de esperanza a los docentes castellano-manchegos.
Sus últimas palabras fueron, parafraseando El Quijote, para asegurar que la salida a la crisis se acerca. «Habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca», reflexionó.