Los gobiernos regional y local ha iniciado una campaña de comunicación para la explicación del sistema sanitario que se pretende aplicar en el hospital de Villarrobledo, para lo cual ha realizado diversas acciones entre las que se encuentran reuniones con los trabajadores, los colectivos sociales y la plataforma en defensa de lo público, para explicar el nuevo modelo o la difusión de informaciones para dar a conocer fundamentalmente el conocido como 'modelo Alzira'.
Entre otra documentación, el Ayuntamiento de Villarrobledo ha divulgado un extenso comunicado en el que la Consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana explica que ejerce un control exhaustivo y permanente del pliego de condiciones de la concesión público-privada del Hospital de La Ribera de Alzira, según la comisionada en este Hospital, María de los Ángeles Matoses.
El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, junto con la concejal de Sanidad, Carmen Collado, mantuvieron recientemente, como ya se informó, una reunión de trabajo con el gerente del Hospital de Alzira, Manuel Marín Ferrer, y la comisionada del mismo, María de los Ángeles Matoses, una figura puente entre el gobierno regional y la gestión, para interesarse por conocer cómo se lleva a cabo el control de dicho hospital.
Servicio
La comisionada, reveló que la Consellería es el patrocinador principal que colabora con las empresas privadas en que éstos sean los que prestan el servicio con la financiación de la propia Consellería.
Añade que de esta forma, la empresa es la que hace la previsión del servicio a través de una cantidad que es la que le asigna la Consellería, y previamente se establecen unos pliegos de condiciones mediante los cuales rigen las normas de los principios básicos sobre la forma de funcionamiento de la concesión.
Matoses aseguró que el seguimiento por parte de la Consellería es muy exhaustivo y que se realiza a diario, y que se realiza un seguimiento de los indicadores de actividad y de calidad, contando así desde diferentes puntos de vista con un control permanente.
En lo que respecta a las inversiones en equipamiento de las instalaciones sanitarias, María de los Ángeles Matoses afirmó que dentro del pliego de condiciones existe una cantidad especificada para que las inversiones se realicen de forma progresiva a lo largo de los años que dura la concesión.
Con relación a Alzira, al ser la primera experiencia, señaló que fue la que más resistencia opuso a nivel político y cuando la población empezó a utilizar los servicios vio la proximidad de la función, la integración la asistencia entre la primaria y la especializada, la cercanía de todos los trabajadores y la disponibilidad para prestar una atención sanitaria óptima inmediatamente, con lo que cambió la percepción irreal que tenía de resistencia a los cambios que suele haber en todas las situaciones de cambio.