La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y el consejero de Sanidad y Asuntos sociales, José Ignacio Echániz, negaron ayer que el Gobierno castellanomanchego haya suprimido o reducido la prueba del talón a los recién nacidos en los hospitales de la región.
Cospedal aseguró que «no ha desaparecido ninguna prestación» y añadió que «la prueba sigue siendo la que ha sido tradicionalmente, con excepción de unos meses donde se puso en práctica un kit de un laboratorio». Con estas declaraciones la presidenta regional daba por zanjada esta «polémica» que «algunos interesadamente han querido convertir en una mentira más contra un Gobierno distinto al que ha gobernado tradicionalmente en Castilla-La Mancha».
Antecedentes
La polémica saltó cuando el presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real y jefe de Pediatría del Hospital Mancha Centro, Ramón Garrido, denunció, no que se hubiera suprimido la prueba del talón, sino que en lugar de detectar catorce enfermedades, se hubiera resumido a las tres tradicionales. Y es que es verdad que esta prueba, que se hace en los centros de salud, siempre había detectado tres patologías congénitas, pero en 2011, en respuesta a la petición de un comité de expertos, se elevaron de tres a catorce los parámetros que se pedían en este análisis de sangre que se hace a los cinco días de vida. La ampliación duró un año porque en enero se suprimió. Eso sí, a cuenta de esta advertencia de un pediatra, ha llegado el enfrentamiento político.
Por su parte, el consejero de Sanidad y Asuntos sociales, José Ignacio Echániz, confirmaba también ayer que las conocidas como pruebas del talón se siguen practicando en los centros sanitarios de la región, tal y como siempre se han realizado para la detección del hipotiroidismo y la fenilcetonuria. Además de estas dos pruebas, que son las únicas preceptivas y que se realizan en todas las comunidades autónomas, en Castilla-La Mancha se realiza el test de diagnóstico de la hiperplasia suprarrenal congénita. Esta prueba solo se practica en Castilla-La Mancha, Aragón, Castilla y León, Extremadura y Madrid, según informó la Junta en una nota de prensa.
La detección precoz de enfermedades congénitas forma parte de los programas de prevención del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), que están orientados a aquellas enfermedades con una mayor prevalencia entre la población y que, como en el caso de las tres antes citadas, tienen tratamiento.
«Es muy importante destacar que en nuestra región la detección precoz en neonatos tiene una cobertura del cien por cien de los recién nacidos», aseguró el consejero.
A lo largo de los últimos meses, se han realizado test de control en el espectómetro de masas de las instalaciones de esta Consejería en Talavera de la Reina (Toledo), con el fin de valorar la eficacia de distintos 'kits' de diagnóstico regalados con ese fin por un laboratorio.
Según el consejero, esto no supone «ampliación de la cartera de servicios, circunstancia de la que todos los profesionales del Sescam son conocedores, pues para ello habría sido necesario primero su aprobación técnica, en segundo lugar la publicación oficial y, en tercer lugar, la solicitud del consentimiento informado a los padres, tres circunstancias que no se han producido».
El consejero informó de que ayer la directora general de Salud Pública, Drogodependencias y Consumo de Castilla-La Mancha, Dolores Rubio, estaba participando en la Comisión de Salud Pública que reúne a todos los directores generales del ramo en la sede del Ministerio. En este encuentro, Rubio pidió en nombre del Gobierno de Castilla-La Mancha el desarrollo de un catálogo único de pruebas congénitas para que haya homogeneidad entre todas las comunidades autónomas y no exista «el auténtico desastre de descoordinación generado por el Gobierno socialista».
La oposición
Por su parte, el diputado socialista Fernando Mora entraba ayer en la polémica denunciando que en Castilla-La Mancha los bebés «tendrán menos derechos» que los de otras comunidades autónomas porque en la prueba del talón que se hace a los recién nacidos se podrán diagnosticar sólo tres enfermedades raras «en lugar de las quince de ahora».
En una rueda de prensa en Toledo, Mora dijo que ese no es un gasto como para «echarse las manos a la cabeza», y además, al final siempre resulta más rentable la medicina preventiva. El diputado socialista, portavoz de Sanidad en las Cortes, repasó varios asuntos que, según dijo, van a deteriorar la atención sanitaria y precarizar el empleo en este campo como la citada supresión de pruebas diagnósticas o la privatización de los hospitales. Fernando Mora también se refirió a los impagos a los farmacéuticos, que están «un poquito» mejor tras el pago de enero, pero a quienes la Junta ni ha pagado los intereses de los créditos que han tenido que pedir ni el resto de meses que les debe.