Los presidentes de los distritos festeros reclaman al Ayuntamiento el pago de las subvenciones del año pasado. Según denuncian, esta les impide pagar a empresas y proveedores que fueron contratadas para las Fiestas de los barrios en 2011.
En este 2012, la subvención sufrirá recortes, pero no les preocupa siempre y cuando la cantidad acordada se pague en el plazo establecido.
Los responsables festeros aseguran que hasta que no reciban el dinero del año pasado no empezarán a organizar los actos de los distritos 2012. Ángel Martínez, presidente del distrito San Juan, explicaba en el programa de la televisión local Entre pólvora y pasodobles, que ellos contaban con ese dinero para organizar sus fiestas y ahora se encuentran con que no lo tienen para poder pagar.
El joven festero pedía al consistorio que si no hay recursos suficientes que avisen, y la solución puede pasar por reducir el número de actos de estos festejos que se celebran a lo largo del año en cada barrio.
Argumentos
«Tenemos unas responsabilidades pero poniéndonos en primera persona no somos nadie para firmar contratos y contratar unas fiestas sin saber con exactitud ese dinero cuándo va a llegar o si lo vamos a tener. Estamos esperando ese 25% para poder solucionar esto y ver de qué forma podemos negociar con esas empresas para hacer las fiestas 2012», explicaba Antonio Clemente, presidente del Distrito San Francisco.
Los presidentes aseguran que se encuentran en una tesitura complicada que crea un sentimiento de malestar que no habían vivido hasta la fecha: «es difícil que día tras día te toquen los proveedores a tu casa para decirte que no les has pagado cuando tú no eres realmente el responsable de que eso no se haya solucionado», explicaba Ángel Martínez.
La situación es tan límite que aseguran que no organizarán las fiestas de este año si no se resuelve este conflicto económico que tiene sin cobrar a las empresas y proveedores que se contrataron en 2011. Cuando falta menos de un mes para que comiencen las presentaciones de los cargos festeros, que dan el pistoletazo de salida el 10 de marzo, la complicada situación económica sigue siendo un quebradero de cabeza para muchos de los responsables y organizadores de los festejos, que tienen que lidiar día con circunstancias que complican cada vez más la celebración de algunos actos.