Miles de personas se manifestaron ayer en Toledo en una marcha convocada por una decena de sindicatos de la Función Pública regional en defensa de los 'Servicios Públicos y contra los Recortes de la Junta, en lo que constituye una de las protestas más numerosas de cuantas se han registrado en la capital regional en los últimos años.
En cuanto al número de asistentes, la cifra oscila entre los tres mil ofrecidos por la Delegación del Gobierno, que coincide con la facilitada por el portavoz de la Junta, Leandro Esteban, a los más de 25.000 manifestantes como contabilizaron ayer los sindicatos convocantes. Cuando la cabecera de la manifestación había llegado a su destino, la plaza del Ayuntamiento, la cola de la marcha aún estaba en el punto de partida, la plaza toros, en un recorrido de unos dos kilómetros.
La manifestación estuvo motivada por las denominadas 'Medidas Complementarias al Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos' anunciados por la presidenta Cospedal el pasado mes de diciembre y que está dejando en el paro a «miles» de personas y deteriorando los servicios públicos como la sanidad y la educación.
Recortes
Estas medidas, que están en trámite parlamentario, incluyen el recorte salarial de los empleados públicos del 3 % y el aumento de la jornada laboral semanal en dos horas y media, de 35 a 37,5 horas. Los congregados, procedentes de toda la región, muchos de los cuales llegaron en decenas autobuses fletados por los convocantes, corearon gritos pidiendo la dimisión de la presidenta María Dolores Cospedal, a la que se referían en carteles como 'La bien pagá'. Asimismo, se pudieron ver banderas de los convocantes -CC OO, UGT, SIC-GS, FSES (formada por ANPE Y SATSE), USO, USAE, la Intersindical (integrada por STAS, STE y SF), así como del CSIF, que aunque no apoya la huelga del día 29 sí estaba ayer en la manifestación. También se pudieron ver personas ataviadas con las emblemáticas camisetas verdes en defensa de la educación pública, miembros de la Plataforma en Defensa de la Ley de la Dependencia o agentes medioambientales de la Junta que reclamaban el pago de sus atrasos.
En la cabecera de la manifestación, a la que se adhirieron colectivos y organizaciones sociales de toda la región, iban los responsables del área pública de las centrales convocantes, entre ellos Carmen López (CC OO), Carmen Campoy (UGT), Juan Carlos Illescas (ANPE), Paco González (USO) y Alejandro Laguna (Satse), entre otros, quien al final de al marcha dieron lectura a un comunicado conjunto y agradecieron la asistencia».
La manifestación terminó dos horas después en la plaza del Ayuntamiento de Toledo con la lectura de un manifiesto conjunto en el que se destacó la «palpable indignación y nuestra alarma por los brutales ataques que están sufriendo los servicios públicos». Por ello, afirman, no están dispuestos a consentir el desmantelamiento o la pérdida de calidad de los mismos, porque, además, la «privatización no es la solución, sino todo lo contrario». Han terminado pidiendo al Gobierno regional que no tomen ni una sola medida más que genere más paro».
Por su parte, el consejero de Presidencia y de Administraciones Públicas, Leandro Esteban, cifró en unas 3.000 las personas que acudieron a la manifestación, que tuvo un «claro sesgo político» y un «escaso seguimiento» de los trabajadores públicos. El también consejero portavoz del Gobierno regional, indicó ayer que los 3.000 participantes llegaron a Toledo en autobuses desde distintas partes de la comunidad e incluso del sur de Madrid y son «personas vinculadas a las centrales sindicales». Esta vinculación, lógica para Esteban, demuestra a su juicio que la manifestación tuvo un «claro sesgo político».