El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, ha salido al paso de las acusaciones vertidas contra su persona en relación a si realmente está apoyando a su pueblo, especialmente asociadas a la defensa del hospital en la ciudad.
El primer edil ha manifestado que «está por su pueblo, es por lo que está luchando y es por lo que va a seguir luchando».
Ha destacado la 'pelea' que está llevando y pretende dejar muy claro que este hospital se va consolidar y que va a mantener su cartera de servicios. Un servicio de calidad, universal y público.
Lo importante, para el alcalde, es que la gente cuando pase por el hospital se sienta bien asistida y al salir pueda presumir de su hospital. «Otra cosa es que haya gente que se quiera desmarcar y quiera dejar a su alcalde al margen», en relación a los socialistas locales y añadió «lo que pasa es que hay muchos que les gusta mucho la calle y el pataleo»
En el trasfondo de la crítica está la manifestación del 29 de enero, en la que, para los socialistas, hubo 10.000 personas, para Valentín Bueno sólo fueron 2.500. Una controversia que todavía provoca reacciones, que protagonizan principalmente el anterior alcalde y el actual. Bueno destacaba, en relación a Pedro Antonio Ruiz que «si él mide que el pueblo son los 2.500 que se manifestaron, quitando los que venían de fuera, me imagino que está entrando en pedanías». Para su alcalde el pueblo son 26.000 personas y no sólo las que asistieron a la manifestación.
No obstante, manifestó su respeto a los asistentes a la manifestación destacando que hay mucha gente de bien, pero sólo se basan en lo que ellos creen y no en lo que va a ser en realidad.
La preocupación de la alcaldía, señaló, es la de seguir en esta línea, algo que se está demostrando con reuniones y visitas, entre las que se encuentra una, realizada esta misma semana, al hospital de Alzira, que se viene a sumar a las realizadas a Toledo y a Albacete para reunirse con los responsables del Sescam.
Buen nivel
«Eso es por lo que nos toca porque hay que asegurar este hospital», aseguró. A su juicio el hospital de Alzira está a un gran nivel, tras reunirse con enfermos, trabajadores y responsables de la ciudad. La satisfacción de los usuarios es amplia y a nivel laboral se ha consolidado las plantillas y se han mantenido y renovado las instalaciones y se trabaja bien.
Esta opinión era respaldada por el gerente del hospital Ignacio Tárraga y el máximo responsable del Sescam, Luis Carretero, quien apuesta personalmente por este modelo como el modelo de futuro en la sanidad.
Asimismo, ambos presentaban diversas encuestas en las que se recoge, por parte de usuarios y trabajadores, un alto nivel de satisfacción, superior al 80%.
Con todo el alcalde mostraba su satisfacción por la forma como se están realizando las cosas. «Esa es la manera de trabajar de este alcalde», concluyó.