Con relación a las declaraciones de la consejera de Agricultura de la Junta de Comunidades, María Luisa Soriano, sobre la prolongación de la caza del conejo hasta el 15 de marzo mediante métodos de control consistentes en el empleo de hurón y arma de fuego o red en aquellas comarcas que sean declaradas de emergencia cinegética temporal con motivo de los daños agrícolas causados por éstos animales.
La Federación de Caza de Castilla la Mancha «apoya el acuerdo adoptado por la Consejería, aunque, lamenta, que dicha medida no haya sido consultada con ésta Federación ni con el sector cinegético, habiendo tenido conocimiento de ello a través de los medios de comunicación y de manera sorpresiva» se señala en una nota de prensa, en la que se añade que «no obstante, desde ésta Federación estaremos dispuestos a colaborar con el gobierno Regional en éste asunto, puesto que ésta medida adoptada ahora, se propuso recientemente por esta Federación de Caza, significando, también, que el problema de los daños se ha agravado especialmente ésta temporada debido a las consecuencias climatológicas que viene padeciendo nuestra región por la falta de lluvia. Teniendo el pleno convencimiento, que los cazadores, ante ésta nueva situación sabrán dar muestras de su responsabilidad en cuanto al control de las capturas, tal y como vienen haciendo de manera habitual, en cuanto a la gestión de la caza se refiere» termina la nota.
Organizaciones agrarias
Las organizaciones agrarias han celebrado el plan de emergencia activado por el Gobierno de Castilla-La Mancha para controlar la plaga de conejos que está provocando graves daños en la agricultura, una medida que, sin embargo, es ilegal para Ecologistas en Acción porque perjudica a especies protegidas.
Los principales responsables de las organizaciones agrarias y de ecologistas de la región han analizado en declaraciones a Efe el plan que aprobó ayer el Consejo de Gobierno contra la plaga de conejos y que incluye el control mediante el permiso de caza con hurón, escopeta o capillo hasta el 15 de marzo.
El conflicto surgido en torno al plan de emergencia contra la plaga de conejos ya fue adelantado por el biólogo Miguel Delibes-Mateos, quien, en una entrevista a Efe en noviembre del pasado año, auguró que el conejo de monte generaría un conflicto social, pues, por un lado, es clave para determinados ecosistemas y, por otro, una amenaza para los cultivos.
No obstante, la medida da respuesta a una reivindicación que llevan realizando los agricultores en los últimos años, cuando se han extendido las plagas de conejos como consecuencia de las moderadas temperaturas del invierno, y que, como han recordado, no había sido atendida antes. Las organizaciones agrarias han aplaudido la medida, ya que evitará que las plagas de conejos acaben con las siembras y con los brotes de olivar y viñedo.
Ecologistas en contra
Frente a las organizaciones agrarias, el portavoz de Ecologistas en Acción, Miguel Ángel Hernández, ha declarado a Efe que el plan de emergencia es ilegal porque al alargar el periodo de caza no se respeta el ciclo de reproducción de especies protegidas como el águila real o perdicera, el buitre, el lince o el lobo, que están en periodo de celo y necesitan «tranquilidad».
Según Hernández, hay otras alternativas a la caza para proteger las explotaciones agrícolas, como el cercado con vallas conejeras o la posibilidad de ofrecer otros alimentos a esta especie, que en 2009 fue declarado especie cinegética de interés preferente.