El número de fumadores sufrió un ligero repunte del 0,50% en los últimos cuatro años a pesar de la puesta en marcha de tres leyes antitabaco (2005, 2010 y 2011). Eso sí, el sucesivo endurecimiento legislativo ha conseguido reducir un 17% la exposición de la población al humo contaminado de los cigarrillos. Estas son algunas de las conclusiones del 'Tercer Estudio sobre Tabaquismo Pasivo' realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).
El presidente de Separ, Juan Ruiz, y el vicepresidente, Juan Antonio Riesgo, presentaron ayer los datos de la encuesta, realizada a más de 3.000 personas de entre 13 y 65 años. El estudio arroja un ligero incremento de fumadores, hasta situarse en el 17,6% de la población, con respecto a las cifras de 2007 (tras la implantación de la primera ley), cuando la tasa estaba en el 17,1%. Una subida que se ha dado entre las mujeres y los jóvenes a partir de los 13 años.
Además de ese 17,6% de fumadores, el 22,1% de la población se considera exfumadora y el 60,2%, no fumadora.
En el último año, uno de cada tres consumidores activos de tabaco ha intentado dejarlo en alguna ocasión -el 27%-, aunque solo el 6% de ellos logró abandonarlo. El 14% volvió a fumar antes de las 24 horas y un 72% recayó durante el primer mes. «Es imprescindible que un fumador que quiera dejarlo disponga de recursos y apoyo sanitario», explicó Riesco.
Uno de los datos positivos del informe es que en los últimos seis años el número de personas expuestas al humo nocivo del tabaco ha pasado del 38% en el 2007 al 21% actual, lo que supone una reducción de un 17%. Este descenso se constata tanto en colegios como en lugares de trabajo, aunque «más del 50% de los niños menores de 13 años está sometido al aire contaminado por los cigarrillos en su propio hogar», indicó Carlos Jiménez, coordinador del área de Tabaquismo de Separ.
En cuanto a los locales de ocio, la exposición al humo también registra un descenso hasta situarse en el 12% en el pasado año. Según Jiménez, esta reducción es positiva, pero demuestra que la Ley no se está cumpliendo al 100%. «Cabe destacar que la exposición al aire contaminado por humo de tabaco en los restaurantes es del 3%, en los bares sube al 7% y en las salas de fiestas y discotecas alcanza el 11%». Además, el estudio señala que el 71% de los fumadores sigue acudiendo a este tipo de establecimientos a pesar de la restricción.
Otro dato que arroja este estudio es que la mayoría de los fumadores está a favor de la nueva normativa -el 65%-, aunque todavía uno de cada diez de estos consumidores admite desconocer su contenido. Asimismo, Ruiz Manzano pidió a las autoridades sanitarias que se sigan implementando medidas para atajar el tabaquismo, tales como incrementar el precio de los cigarrillos, financiar los tratamientos para dejar de fumar, aumentar las inspecciones en los locales de ocio e, incluso, «ilegalizar» esta «sustancia tóxica».