El fiscal jefe, Emilio Fernández, comunicaba ayer que se abrirán diligencias penales en los casos de las prótesis mamarias PIP «por un delito contra la salud pública». Así, la Fiscalía Provincial de Albacete responde a la denuncia del Defensor del Paciente sobre la implantación de prótesis mamarias defectuosas en el ámbito de Albacete, fabricadas por la empresa francesa Poly Implant Prothese (PIP).
Y es que se da la circunstancia de que, según las estadísticas de Sanidad, habría 258 mujeres afectadas en Albacete, todas ellas operadas en el ámbito de la sanidad privada. Una de ellas ha explicado a este diario que la situación es más compleja de lo que pueda parecer. La sanidad pública, que no ha trabajado con estas prótesis, está dispuesta a operar a las afectadas y retirarles los implantes defectuosos, pero en ningún cosa asume el coste de unas prótesis nuevas, lo que, estéticamente, sería psicológicamente difícil de asumir. Por lo tanto, el problema se agrava en el caso de las mujeres que no pueden costearse una nueva intervención, ya que, aunque la mayoría de los cirujanos no está cobrando su nueva operación, sí que exige que se paguen con antelación los gastos de quirófano, anestesista e ingreso, ya que se trata de una cirugía con anestesia total.
El caso que ha llegado a este diario asumirá los costes de la nueva intervención, pero aún así, ayer comentaba que nadie puede pagarle el miedo que ha generado esta situación y, sobre todo, el hecho de tener que entrar de nuevo en un quirófano. Esta albaceteña solo recibió como justificante de la operación las etiquetas que llevaban ambas prótesis, donde se puede leer: «PIP-La Seyne Sur Mer-France». En cualquiera de los casos, las propias pacientes reconocen que los cirujanos están desbordados y que no es fácil conseguir hueco en un quirófano. A partir de ahí, hay quien paga para pasar página cuanto antes, quien no tienen más remedio que optar por la fórmula de la sanidad pública y quien se plantea denunciar.
Riesgos
En el caso de la paciente que se ha puesto en contacto con el periódico fue su propio médico quien le informó de los riesgos que corría y le citó para someterla a una mamografía. Ahí pudo comprobar que, como se temía, las prótesis estaban rotas, aunque esta mujer no había notado síntoma alguno.
El paso que ha dado la Fiscalía Provincial de Albacete ayudará a decenas de mujeres afectadas a saber qué pasos pueden dar a partir de ahora.