«Es un ejemplo de ecólogo cabal, que aúna pericia y experiencia», destacó el jurado del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento que ayer designó al estadounidense Daniel H. Janzen como ganador en la categoría de Ecología y Biología «por su trabajo de conservación y restauración de los ecosistemas tropicales».
Este Catedrático de Biología de la Conservación en la Universidad de Pensilvania (EE UU) lleva más de 40 años trabajando en la selva tropical de Costa Rica para desentrañar su funcionamiento. En la actualidad, Janzen y su equipo continúan su labor en el país centroamericano, desde donde el científico estadounidense agradeció el premio a través de una grabación. «Tenía 10 años cuando comencé a interesarme por la interacción entre las distintas especies animales y vegetales», explicó. Además, añadió que con su trabajo «evita vivir en un mundo más vacío». El galardón, dotado con 400.000 euros, «financiará proyectos de otros miembros de nuestro equipo que no han logrado fondos; proyectos para seguir conservando las regiones tropicales», detalló.
En el acto celebrado en la sede de la Fundación BBVA, el director Rafael Pardo destacó la especial importancia que este galardón tiene en el marco de los Premios Fronteras del Conocimiento: «Es un área fundamental, el embrión de nuestros premios». Junto a Pardo estuvieron presentes Daniel Pauly, presidente del jurado y profesor de la Universidad de British Colombia (Canadá), y Gary Meffe, profesor de Universidad de Florida (Estados Unidos). Ambos científicos reflejaron en la figura de Janzen «a un pionero de la restauración ecológica».
Pedro Jordano, investigador de la Estación Biológica de Doñana y uno de los miembros del jurado, calificó de «tarea titánica» la catalogación de la biodiversidad tropical llevada a cabo por el científico estadounidense. Un trabajo que puede acometerse por la figura creada por el propio Janzen: el 'parataxónomo'. El ecólogo y naturalista cree necesario formar a la población local de estas zonas selváticas para clasificar especies y posibilitar estudios de la biodiversidad a gran escala aplicando el conocido como 'código de barras', del que Janzen también es promotor. Está técnica permitirá dentro de unos años clasificar el 5% de las especies del planeta a través de marcadores genéticos.
Proyecto inspirador
A partir de descifrar las interacciones entre plantas y animales se ha llegado a restaurar una gran cantidad de paisajes degradados. Así es como Janzen pudo recuperar en la selva de Costa Rica más de 130.000 hectáreas deterioradas en el Área de Conservación Guanacaste (ACG), conocida como el mayor proyecto de restauración del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. «Un proyecto inspirador para la biología tropical», destacó el jurado.
Daniel H. Janzen (Milwaukee, EE UU, 1939) realizó sus primeros estudios de campo en las décadas de los 70 y 80 en distintos países de África, Asia y Australia. «Mi investigación persigue una comprensión total de las redes tróficas de una enorme región tropical conservada». El científico determina que para poder conservar los ecosistemas selváticos es imprescindible «descubrir qué planta come cada oruga, y qué parásito como cada oruga, y por qué, cómo y cuándo. Es decir, aprender a leer la biodiversidad».
Además, Janzen quiso alertar sobre la situación de los ecosistemas tropicales que se enfrentan «a un proceso de destrucción acelerado», algo que pone en peligro toda la información biológica del planeta, que todavía queda mucho por leer», añade.