Hace más de una semana, el Banco de Alimentos se encargó de repartir comida; el pasado sábado, Cruz Roja distribuyó mantas con las que combatir el frío. Prácticamente a diario, el Colectivo de Apoyo a las Personas Inmigrantes de Albacete (Acaim) visita a los ciudadanos extranjeros que «malviven» en los asentamientos irregulares que se encuentran repartidos por la ciudad, ante la imposibilidad de encontrar otro tipo de alojamiento, bien público o a través del alquiler de alguna vivienda.
Y es que, según aseguró ayer a este diario el Colectivo de Apoyo a las Personas Inmigrantes, las casas que se encuentran frente al cementerio y que venían siendo ocupadas por inmigrantes también han sido cerradas por el Consistorio, con la «excusa» de que «hay humedades».
Este acontecimiento, junto con el cierre temporal del campamento de 'La Dehesa', ha dejado sin recursos residenciales a los ciudadanos extranjeros que, regulares o no, se encuentran en esta ciudad con la esperanza de encontrar un empleo y una vida mejor.
El portavoz del Colectivo de Apoyo al Inmigrante, Javier Marcellán, aseguró a 'La Verdad' que en los asentamientos hay «mucha gente», que está siendo asistida por el Banco de Alimentos y por Cruz Roja. Se calcula que conviven unos 150 extranjeros- rumanos, marroquíes y subsaharianos principalmente. Asegura Marcellán que las condiciones en las que se encuentran en estos asentamientos irregulares son «infrahumanas» y lamenta que ni el anterior gobierno municipal socialista ni el actual del Partido Popular hayan puesto los medios suficientes para resolver los problemas que en esta ciudad tienen los inmigrantes: «Resulta contradictorio que en el siglo XXI, los extranjeros que vienen a ayudarnos a producir y a ocupar los puestos de trabajo que no quieren los españoles, estén siendo abandonados».
Sin mediación al alquiler
Después del cierre temporal de 'La Dehesa' y de las casas del cementerio, la ciudad cuenta en estos momentos y solamente con la casa de 'El Pasico', que gestiona directamente Acaim y que tiene todas sus plazas ocupadas o reservadas para aquellos inmigrantes que se marchan a trabajar a otras provincias pero regresan a esta capital.
La desgracia se ceba todavía más en este colectivo en el momento en el que otros servicios asistenciales y de apoyo también han ido cerrando ante la deuda que mantienen con ellos tanto Junta de Comunidades como Ayuntamiento de Albacete. Este es el caso de Albacete Acoge, una organización que, entre otros aspectos, se encargaba de mediar en los alquileres para inmigrantes. «En Albacete están generando un auténtico desastre con la red de atención a inmigrantes», criticó Javier Marcellán, que aseguró que estos ciudadanos se han quedado «completamente desprotegidos» y están «muy asustados» ante el desamparo que se han encontrado en esta ciudad.
A nivel regional, Acaim denuncia la supresión de la práctica totalidad de los recursos sociales que contemplaba la red de atención a inmigrantes. En total, más de 200 recursos, más de un centenar de profesionales despedidos y casi 230.000 extranjeros que no serán atendidos por ningún servicio especializado. Para Marcellán, si no se destinan recursos suficientes «corremos el peligro de que se creen guetos en espacios públicos y nos arriesgamos al aumento de actitudes xenófobas».