Con 300 días de sol al año y una temperatura media de poco más de 13 grados centígrados, los cielos de la provincia albaceteña son un auténtico paraíso para los aficionados a los deportes aéreos. Así lo cree el impulsor de un ambicioso proyecto que busca dinamizar la actividad económica local utilizando, como gancho, las cualidades de Albacete para la aviación deportiva.
Junto con la capital albaceteña, Almansa y Ontur, poblaciones que cuentan con instalaciones para la práctica de vuelo, son la base de esta iniciativa que se articula a través de la Asociación para el fomento y desarrollo de Albacete 'Bucker City', recién constituida y que pilota el emprendedor albaceteño Juan Alonso Ballester.
Conocedor de lo que supone esta disciplina en todo el mundo, Ballester se ha propuesto atraer a pilotos de otros países facilitándoles todo lo necesario para la práctica de esta actividad en la provincia de Albacete, incluyendo una amplia oferta de ocio tanto para ellos como para sus acompañantes durante los días que dure su estancia.
Este turismo aeronáutico ofrece un perfil de visitante que resulta muy atractivo: de nivel económico medio-alto, amante del orden, disciplinado y respetuoso con el entorno.
Con un flujo de unos 20.000 visitantes procedentes, sobre todo, de Alemania, Reino Unido y Francia -países que suman unas 30.000 licencias de piloto privado- , y teniendo en cuenta que el gasto medio por persona y día de esta clase de turistas se sitúa en torno a los cien euros, Ballester calcula que el impacto económico para la provincia rondaría los 222 millones de euros anuales.
Mínima inversión
Explica que, para lograr este resultado, la inversión que habría que hacer es mínima: no se trata de crear nuevas infraestructuras sino de aprovechar las ya existentes, incluyendo las de Albacete capital, el aeródromo de Ontur -de titularidad municipal- y unas instalaciones privadas que existen en Almansa.
El proyecto busca aunar a empresas y entidades que puedan poner a disposición de los turistas productos y servicios de interés; desde alquiler y venta de aviones, pasando por el suministro de combustible aéreo, escuelas de vuelo y talleres aeronáuticos o alquiler de hangares, y sin olvidar toda una oferta de ocio complementaria articulada a través de alojamientos rurales, establecimientos hosteleros, comercio, bodegas o artesanía.
Todo se centralizaría a través de Internet, accediendo a una plataforma on-line (www.enjoybucker.com) y aprovechando la difusión de las redes sociales. En conjunto, la idea podría suponer la creación de unos 390 puestos de trabajo directos, y unos 30.000 empleos indirectos, indica Ballester.
Contactos
Este albaceteño está dando a conocer su proyecto en todos los foros, tanto empresariales como de la administración pública. Señaló, a este respecto, que colectivos como los profesionales autónomos o los hosteleros han mostrado su interés: «Necesitamos que exista un nuevo horizonte económico en Albacete para salir de la crisis», manifestó este profesional, quien recordó que la provincia goza, además, de una ubicación estratégica, muy cerca de otros puntos de interés turístico como Madrid o Levante.
«Esta idea me surgió después de más de 30 años de visitas a otros países, y de personas de todo el mundo que , tras visitar Albacete, se echaban las manos a la cabeza al ver lo que teníamos aquí sin aprovechar», comenta Ballester.
Ligado profesionalmente, durante años, a la construcción y mantenimiento de los aviones Bucker en Albacete a través de la empresa familiar Bucker-Prado, Ballester se inspiró en el nombre de estas aeronaves para bautizar su proyecto, 'Bucker City'.