El domingo 4 de febrero de 1934 fue algo más que un día festivo en la ciudad. Por primera vez, tras algunos experimentos aislados de la que llamaban 'ciencia recreativa', las ondas esparcían a los cuatro vientos -nunca mejor dicho- un mensaje que parecía completar el desafío teológico según el cual no era bueno que el hombre estuviese solo. Dicho y hecho y de una costilla de Adán nació la mujer. Pasados los siglos, sus hijos, que somos todos, y especialmente uno llamado Marconi, se dieron cuenta de que la humanidad podría disfrutar un espacio gigantesco añadiéndole al sonido agradable del canto de los pájaros que era gratuito un extraño aparato capaz de reproducir con fidelidad la palabra y la música y crearon la radio, que se extendió con rapidez por todo el universo. A Albacete, el fenómeno llegó como a otras ciudades del entorno, le pusieron su nombre y un misterioso apellido, EAJ 44, que la identificaba técnicamente. Un grupo de albaceteños, con el industrial Antonio Cuevas Belmonte al frente, hicieron realidad el proyecto y después de un periodo de pruebas la voz de su primera locutora, Pilar García-Saúco, que acaba de morir, y que por cierto era madre del último embajador de España en Suecia, Antonio Núñez, irrumpió en el espacio dando la bienvenida, junto a su compañero Felipe Igarza, a una audiencia que aquella mañana histórica, abría un horizonte de incalculable dimensión a los cerca de veintitrés mil ciudadanos, testigos potenciales del acontecimiento, que tuvo un carácter social pronunciado que iba a ser característico en el futuro de un emisora que se afianzó rápidamente por su condición profundamente lugareña, comercial, cultural y de entretenimiento. En mi libro 'La Decana' hay una extensa y puntual información de todo el proceso histórico desde su origen a la actualidad, fruto de una experiencia como profesional en la casa, desde el mítico estudio del Pasaje de Lodares y el complejo de la calle Mayor, a las instalaciones actuales que tuve la oportunidad de inaugurar, con la lectura de un texto del relevo.
Esta crónica quiere ser un homenaje a todos los profesionales que durante 78 años han sido protagonistas de una de las aportaciones sociales que sin duda fueron decisivas en la evolución albaceteña del siglo XX y a quienes, con la estructura formal de la cadena SER y los grupos Unión Radio y Prisa en los que se integra, han conseguido en todo el país reunir a más de 4 millones y medio de oyentes.
En este día de cumpleaños, quiero felicitar a su director, José Manuel López Carrizo y a su equipo. Soplo las velas de la tarta invisible con mis mejores deseos para los que me estarán escuchando, según la vieja y emotiva fórmula de los discos dedicados.