El vertido de residuos incontrolados en algunos puntos de la ciudad es un asunto que genera preocupaciones entre los ciudadanos y el Ayuntamiento. Hace unos días, el representante del colectivo CNT en Almansa, Alfredo Martínez hacía una denuncia pública sobre las infracciones que cometen algunos ciudadanos y empresas al verter residuos en los puntos limpios de la localidad.
Pero su denuncia no quedó ahí, y fue más allá asegurando que la Policía Local «hace la vista gorda» ante estas actuaciones negligentes y que, según él, esto se debía a órdenes que provenían «de más arriba». Ante estas acusaciones, el concejal de Policía, Javier Bueno, y el de Medio Ambiente, Pascual Blanco, se han visto en la obligación de responder a estas «graves inculpaciones».
Bueno calificó de «barbaridad» que se señale al concejal o jefe de Policía Local como «culpables» de que los agentes no hagan su trabajo en este terreno. Para demostrar que no es así, presentó los 15 expedientes que se abrieron en 2011.
En ese sentido explicó que la Policía Local actúa y lo hace dentro de la medida de lo posible, ya que es complicado que si se abre un expediente la investigación llegue a buen puerto porque «si no pillas al infractor in situ es difícil averiguar quién lo hace».
Pascual Blanco quiso pedir públicamente la colaboración ciudadana, «imprescindible» para perseguir y sancionar a los responsables de estas «acciones ilegales». Explicó que es competencia de Medio Ambiente que no ocurran estas infracciones, y para ello el Ayuntamiento pone a disposición de los ciudadanos y empresas una serie de medidas para el mantenimiento de los puntos limpios y en perfectas condiciones, aportar espacios para que puedan depositar sus residuos: Ecoparque, y el servicio de recogida de voluminosos a domicilio con solo una llamada.
Una limpieza de 7.000 euros
El edil aseguraba que «con los ciudadanos comprometidos no hay ningún problema, pero los que no lo están son los que comenten irregularidades, y a esas personas son las que hay que perseguir». El principal problema radica en algunas empresas. La mayoría, explicaba Blanco, cumplen con su obligación de gestionar sus residuos, pero algunas no lo hacen y los depositan en los puntos limpios o en las ramblas. Blanco añadía que estas limpiezas que lleva a cabo el Ayuntamiento suponen un gasto de 7.000 euros anuales.
Los concejales Javier Bueno y Pascual Blanco anunciaron que el Ayuntamiento está estudiando hacer una inspección a las empresas para averiguar las que cumplen con su obligación y las que no, o incluso instalar cámaras de vigilancia en estos puntos.