La Asociación Española de Usuarios de Aguas Subterráneas ha celebrado en Villarrobledo una reunión de trabajo de su junta directiva para abordar distintos asuntos relacionados con este colectivo. Esta asociación trabaja en defensa de los usuarios de aguas subterráneas, contando con socios de Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla y León, además de Castilla-La Mancha.
El villarrobledense Bernardo Díaz del Amo, presidente de la asociación después de dieciséis años, remarcaba que en Castilla-La Mancha existe un grave problema con los acuíferos 23 y 24, matizando que, pese a todo, no es la región más afectada. Díaz del Amo hacía una defensa de las aguas subterráneas, en este caso de la Región, afectadas por el Plan Especial del Alto Guadiana, remarcando que el objetivo de esta asociación es dar solución a los problemas que existen con los pozos llamados «alegales».
Entienden en la asociación que hay que darle una solución positiva, y que todo el mundo puede hacer frente a una realidad, «aquí somos usuarios del agua, y queremos que haya una buena gestión, y para ello esta asociación quiere colaborar con la Junta de Comunidades y con el Gobierno central».
Bernardo Díaz detallaba que recientemente mantuvieron una reunión con la consejera de Agricultura, quien se mostró favorable a dar una solución a este problema, para dar forma a aquellos pozos que hay con falta de documentación.
A lo largo de la reunión los asistentes abordaron temas como el recorte de las ayudas públicas, la solicitud al gobierno central, la modificación de la declaración de sobreexplotación de distintos acuíferos, así como la representación de los usuarios de aguas subterráneas en todos los organismos donde la presencia de los usuarios sea preceptiva, de acuerdo a la actual ley de Aguas.
En la reunión estuvo también presente Juan Vázquez, presidente del la Asociación de Aguas Subterráneas del Campo de Montiel, quien apuntaba que, en su caso, el acuífero 24 arrastra un problema desde hace muchos años, debido a la declaración de acuífero sobreexplotado, que entiende se hizo de forma poco justificada y de manera injusta, matizando que si no lo fue en el momento de su declaración, si lo ha sido con el paso del tiempo.
Una reacción fuerte
Vázquez precisaba que un acuífero se podía declarar sobreexplotado en un momento determinado, por unas causas, pero eso había que revisarlo, «ya que este acuífero ha demostrado que tiene una reacción muy fuerte a los años secos y húmedos, y oscila mucho, dependiendo mucho de la pluviometría, ya que no deja de descargarse, repartiendo el agua al Júcar, al Guadalquivir y al propio Guadiana en la llanura manchega». Por ello no entienden que no se haya hecho ningún tipo de revisión, barajando las administraciones los mismos datos desde hace 25 años.
Juan Vázquez explicaba que la intención de la Asociación de Aguas Subterráneas del campo de Montiel es solicitar, por diferentes vías, que se revise y si procede, se levante la declaración de sobreexplotación para el acuífero 24.