El Juzgado de lo Penal 1 sentó ayer en el banquillo a un hombre que se enfrentaba a 53 años de cárcel por 16 robos con violencia (principalmente tirones de bolsos), un delito de robo con fuerza en las cosas continuado y un delito de lesiones, que finalmente fue condenado a 44 años y tres meses de prisión por los citados delitos y a diez días de localización permanente, por una falta de lesiones.
Dicha rebaja en la condena se produjo gracias al acuerdo alcanzado por el abogado defensor, Jesús Torrente Risueño y el fiscal, por el cual el procesado, con lágrimas en los ojos, se declaró culpable de todos los delitos. Un acuerdo, que según Torrente, permitirá a su cliente cumplir solo siete años. «Aunque no se rebaja sensiblemente la petición de la acusación pública, porque estaría rebajando seis meses, por cada uno de los 16 delitos que hay de robo con violencia y del continuado de robo con fuerza y tres meses por el de lesiones, hay un artículo en el Código Penal, que es el artículo 76, que es de imperativa aplicación en estos casos, con lo que va a cumplir el triple de la máxima pena impuesta, que serían siete años y medio».
Pero el procesado podría estar en la calle en cinco años. «Como la máxima pena impuesta van a ser de dos años y seis meses por cada uno de los delitos, si multiplicamos esta pena por tres, obtenemos una condena efectiva y real de siete años y medio de prisión, que es el acuerdo final, al que hemos llegado con el fiscal. De esos siete años y medio, como lleva seis meses como preventivo, estamos hablando de una condena de siete años y de esos siete años, una vez que se cumplan las tres cuartas partes de condena, obtendría la libertad condicional, con lo que estamos hablando de una estancia en prisión real de cinco años».
Además de las penas de prisión, el acusado tendrá que indemnizar a sus víctimas con un total de 16.788,72 euros, por los objetos sustraídos y por las lesiones y secuelas originadas a una de sus víctimas. Aunque el acusado aseguró que actualmente no tenía dinero para pagar las indemnizaciones, explicó que esperaba recibir una indemnización por un hachazo que recibió, con la que esperaba poder pagar y que sino una vez fuera de la cárcel devolvería el dinero trabajando.
Gracias al acuerdo y a la voluntad de las partes de no recurrir la sentencia, ésta fue declarada firme y se comunicó al acusado de viva voz.
Los hechos
Según reconoció ayer el procesado, los hechos se remontan al 16 de agosto de 2010, el acusado abordó a una mujer que se disponía a entrar en su domicilio y de un fuerte tirón le quitó el bolso, provocando que se fracturara el fémur. En el mes de marzo de 2011 realizó otros cinco 'tirones', aunque en estos casos no causó daños a sus víctimas.
En abril realizó otro tirón y en mayo rompió el cristal de un vehículo aparcado en un descampado de la carretera de Murcia, llevándose del mismo un ordenador, una mochila y un pendrive.
Junio de 2011, también fue un mes especialmente activo, para este delincuente, que en solo 30 días realizó un total de siete tirones, haciendo caer al suelo a dos de sus víctimas, aunque solo causó lesiones a una de ellas.
En el mes de julio, el ya condenado realizó otros dos tirones más y además rompió la ventanilla de un vehículo aparcado en un descampado de la carretera de Murcia, del que se llevó varios objetos.