De Museo del Niño a palomar. Así es como se encuentra actualmente el desalojado colegio público 'Primo de Rivera', cuyas instalaciones iban a ser remodeladas para poder trasladar allí las colecciones del Museo del Niño de Albacete. Pero con el estallido de la crisis y la falta de dinero, el proyecto pedagógico -dependiente de la Junta de Comunidades- se paralizó y el edificio fue abandonado a su suerte. Tanto que ahora los vecinos de la calle León, donde se encuentra este antiguo centro educativo, han denunciado el lamentable estado que presenta la entrada del centro, donde al parecer ha anidado un numeroso grupo de palomas, que están dejando la calle y el edificio lleno de excrementos que provocan malos olores y pueden generar un foco de infección.
Los vecinos de la calle León aseguran que es «muy desagradable» salir de los edificios colindantes y comprobar cada día cómo se va deteriorando la fachada del colegio más antiguo de la capital, que fue desocupado en junio de 2004 después de más de ochenta años dando servicio educativo a miles de alumnos albaceteños. Un año antes, madres y padres de alumnos consiguieron reunir más de un centenar de firmas para denunciar los problemas de humedad y la ausencia de ventilación en las aulas del 'Primo de Rivera'. Por entonces, ya se conocía la decisión del Gobierno de Castilla-La Mancha de adecuar y remodelar el interior de este colegio público para posibilitar el traslado del Museo del Niño.
Foco de infecciones
Sin embargo, ya han transcurrido siete años desde que el edificio de la calle León quedara vacío y, según los vecinos, en un momento determinado entraron las máquinas para iniciar la reforma del colegio y lo único que dejaron fue «un boquete» en el patio que podría convertirse en un preocupante foco de roedores y de infección, en opinión de los vecinos de la calle León. Una preocupación y angustia que comparte María José Simón, presidenta de la Asociación de Vecinos del barrio de La Pajarita, que asegura que son muchos los vecinos que ya le han trasladado su preocupación por la situación que presenta el viejo colegio: «Lo han dejado completamente abandonado, está convertido en un palomar, tiene algunas ventanas abiertas, cualquier día pueden entrar allí y ocurrir una desgracia», denuncia María José Simón, que ayer mismo se puso en contacto con el Ayuntamiento para solicitar una reunión con el nuevo gobierno municipal con el fin de determinar «qué solución y remedio le pueden poner al estado de este edificio».