En solo seis meses, el Ayuntamiento de Albacete ha duplicado la deuda con sus proveedores, la mayoría de ellos autónomos, pymes y asociaciones-, pasando de los 25 millones de euros de facturas pendientes de pago que se contabilizaban en junio de este año, a los 50 millones de euros que se sumarán a 31 de diciembre de 2011. Y es que, tal y como justificó ayer la alcaldesa Carmen Bayod, la ciudad «sigue funcionando» y el gobierno socialista anterior «nos dejó sin liquidez alguna».
Ni las medidas de austeridad puestas en marcha por el Partido Popular -que conseguirán ahorrar en el presente ejercicio unos 2,5 millones de euros y otros dos millones a lo largo del mandato por recortar la asignación a grupos municipales y personal de confianza- ni las operaciones financieras que está firmando para satisfacer algunas de estas facturas, han impedido que la deuda del Ayuntamiento con sus proveedores se haya multiplicado por dos, alcanzando ya los 50 millones de euros.
Así lo confirmó ayer la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod, a preguntas de los medios, insistiendo que, a 31 de diciembre de 2011, las facturas que estarán pendientes de abonar sumarán 50 millones de euros, una cifra que se ha alcanzado porque el anterior equipo de Gobierno socialista «nos dejaron sin liquidez» y, mientras tanto, «la ciudad sigue funcionando con normalidad, afortunadamente».
El pasado 13 de diciembre, Carmen Bayod presentaba los resultados del crédito ICO, con los que el Ayuntamiento ha podido satisfacer el pago de 1.283 facturas a 352 proveedores, que en su conjunto han supuesto un desembolso de 7,2 millones de euros, que adelantará la entidad financiera de Globalcaja.
Con todo y con esto, ese mismo día la regidora local arremetía con la política económica que realizó el anterior equipo de Gobierno del Partido Socialista, pues en los ejercicios 2009 y 2010 generó un agujero superior a los 25 millones de euros, «por gestionar por encima de sus posibilidades», decía por entonces Carmen Bayod.
En esta misma comparecencia, la alcaldesa popular reconocía que, a fecha 13 de diciembre, el agujero económico superaba los 46 millones de euros, cifra a la que ya se le habían restado los 7,2 millones procedentes del ICO.
Pues bien. Ayer, 23 de diciembre, diez días después, el Ayuntamiento formalizaba otra operación financiera con Globalcaja, para poner sobre la mesa otros 10 millones de euros para pagar facturas a proveedores. A pesar de esta cantidad, a 31 de diciembre quedarán otros 50 millones de facturas impagadas a los autónomos, pequeñas y medianas empresas y asociaciones que han trabajado o trabajan para la administración local.