La decisión del Ejecutivo de María Dolores Cospedal de desprenderse de la sede del Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha, la conocida como Casa Perona, ubicada en pleno centro de Albacete, no acaba de convencer a algunos colectivos albaceteños que consideran que se perderá un edificio emblemático de la capital albaceteña.
Tras el anuncio realizado este lunes, ayer en las redes sociales se creó una página denominada 'La Casa Perona no se vende'.
Un pequeño gesto que simboliza el malestar de algunos colectivos albaceteños que lamentan que se menoscabe a la ciudad una pieza importante de su patrimonio histórico-artístico. La Casa Perona, incluida en el Catálogo de Bienes Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana, debió de construirse, según señalan los expertos, a inicios del último cuarto del siglo XVIII y su estilo artístico se encuadra en un rococó tardía que apunta al neoclasicismo.
Sin precio ni fecha aún
Este edificio saldrá a subasta, junto a la sede del Consejo Económico y Social (CES) en Toledo y a otros catorce inmuebles más propiedad de la administración regional, si bien desde el Ejecutivo autonómico ayer no quisieron desvelar ni el precio de salida de la Casa Perona ni cuándo se llevará a cabo el procedimiento anunciado. Eso sí el lunes el consejero de Economía, Diego Valle, indicó que la intención del Gobierno regional es obtener al menos 24 millones por el conjunto de los inmuebles en la subasta.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Albacete (Fava), Alfonso Sánchez, se mostró de acuerdo con que el Ejecutivo de Cospedal se desprenda de aquellos inmuebles que no estén siendo utilizados y por los que se pueda obtener algún tipo de beneficio, siempre que no tengan ningún tipo de valor histórico o artístico. Es decir, se trata de no dejar que se esquilme el patrimonio histórico-artístico.
Sánchez abogó porque se busque otra forma de sacarle rendimiento. «Venderla debería ser el último recurso», matizó. Una cuestión en la que también estuvo de acuerdo el secretario provincial de CC OO, Francisco de la Rosa, quien denunció que se pueda dejar perder un edificio emblemático a cambio de ganar un dinero que, en ningún caso, compensaría la pérdida. Apeló a la necesidad de que se apueste por el uso público de la Casa Perona.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Amigos del Museo del Niño, Juan Peralta, reconoció que el anuncio de Valle acaba con las esperanzas de que las instalaciones museísticas sobre la infancia y la escuela puedan acabar ocupando la Casa Perona tal y como solicitó la Asociación de Vecinos La Noria del barrio Feria.
Peralta reconoció que con esa venta no solo suponen un jarro de agua fría para estas expectativas, sino también una mala noticia para los albaceteños por la pérdida de un edificio singular e histórico.