La próxima vez que vaya a jugar le invito a mirar su campo de golf con otros ojos. Porque además de ser un campo deportivo, el campo de golf tiene otra función muy importante: la de albergar una variada fauna autóctona.
Más del 70% de la mayoría de los recorridos está compuesto de 'rough' y de áreas no destinadas al juego, que presentan en su inmensa mayoría, hierbas naturales, árboles, arbustos y otras plantas. Se podría comparar el campo de golf, con una mini reserva natural con muchos habitats y ecosistemas distintos, con lagos y humedades, arbustos, árboles y zonas naturales con vegetación autóctona, sin olvidar por supuesto el césped. Y todo ello favoreciendo la presencia de todo tipo de variada y diversa fauna.
Las 24.000 hectáreas que suman los campos de golf en toda España, contituyen espacios ambientalmente compatibles con la conservación de la biodiversidad. Entre otros, en la Región los campos albergan conejos, liebres, perdices, zorros, erizo, tortugas, reptiles, anfibios, miles de insectos y numerosas aves. Toda una verdadera reserva de biodiversidad. A veces, incluso, animales más grandes como el jabalí, que pueden hacer daños considerables al campo de golf 'arando' el cesped para buscar su comida.
Un reciente estudio hecho por un grupo de biólogos de la Universidad de Málaga (UMA), ha podido evidenciar entre otros aspectos a tratar, que los campos de golf regados con agua regenerada «son zonas de reproducción de reptiles y anfibios y que proveen de alimentos a algunas especies amenazadas y de mucho interés en la fauna andaluza como, por ejemplo, la nutria».
En otros casos, los campos de golf constituyen una prometedora medida para restaurar y mejorar la biodiversidad de zonas ecológicamente deterioradas o de paisajes simplificados.
A pesar de las numerosas críticas por parte de los destractores, el campo de golf es una gran oportunidad para incrementar el valor ecologico de las zonas urbanas.
Le invito por ello a descubrir y disfrutar de la fauna autóctona de nuestros campos y de aquellos que visite, además por supuesto, de jugar a golf.