No cabe la menor duda de que nuestros anteriores gestores vivieron, como los nuevos ricos, de una forma paleta y desmesurada; se embarcaron en los proyectos más peregrinos que uno pueda imaginar sin que les importara el futuro. Gastaron los dineros en la propaganda y el relumbrón, solo se buscaban las fotos y los titulares, la eficacia no era otra que beneficiar al partido de cara a las elecciones más cercanas, que todo esto vaciara las arcas era cuestión baladí, al fin y al cabo las entidades financieras siempre estaban a su servicio, sabedoras de que el rédito, de una forma u otra estaba asegurado y que cualquier cambio político no alterará sus perspectivas de beneficio, para colmo más de una eran un órgano más del partido que manejaba a su antojo y constituía una fuente de ingresos que se suponía inagotable, un buen ejemplo son la Caja de Castilla La Mancha y la Caja de Ahorros del Mediterráneo, organismos bancarios rendidos a las pretensiones de los partidos políticos y que ahora están en las terribles miradas de todas las 'agencias de calificación' y del Banco de España. El caso es que no se entiende que en Albacete nos hayamos obcecado en la construcción de un mirador en el 'Depósito del agua', un 'Museo del Circo' (todavía en agenda, hay alguien que manda mucho, sin ser nadie, para que esto ocurra), el mantenimiento de un 'Centro de interpretación y sensibilización por la paz en Albacete', el 'Jardín botánico' la remodelación del 'Teatro Circo', el 'Teatro de la paz', y otros tantos museos referidos a las tinajas o los tambores, mientras se posterga 'ab aeternitates' el 'Museo del niño' que tiene un reconocimiento internacional; todo lo mencionado hasta ahora son minucias, el grueso del asunto está en las grandes obras: los aeropuertos de Ciudad Real y Albacete o los trazados del AVE, que son el mejor ejemplo de porqué la política no debe interferir en los intereses ciudadanos.
El caso es que los socialistas se divirtieron con los fondos de todos y han dejado un panorama triste y aciago. Por eso no se entiende la ansiedad de los populares por acceder a la gestión de este patio, parece increíble que alguien desee asumir esta situación, tal y como ellos mismos lo plantean es anhelar algo parecido a la presidencia de Somalia o de El Congo, en vez de dejar que el alud siga su curso y esperar la calma para reconstruir lo que quede. No creo que la situación sea tan grave para dejar de cubrir tantas cosas. Parece mentira que no haya dinero para pagar a los trabajadores sociales, los recibos de la luz, las subvenciones a las protectoras de animales u otras similares, mientras se sigue apoyando las fiestas de los barrios (¿habrá asunto más casposo?) y otros asuntos del estilo; la sospecha es si es que también pretenden obtener algún beneficio de esta situación, pistas no faltan, allá donde han tenido responsabilidad han aparecido casos de corrupción casi caricaturísticos, esperemos que no sea así y nos hayamos encontrado con unos fieles seguidores de Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer y Óscar Romero, que van a esforzarse por mejorar la vida de los más desfavorecidos aunque yo, con sinceridad, no confío.
Entre tanto desasosiego el tiempo prolonga el verano y las indumentarias que lo acompañan, los hosteleros (buen ejemplo de empresarios emprendedores) mantienen las 'Jornadas de la tapa', los poetas de Albacete se empecinan en la celebración del ciclo '5 poetas de otoño' que ya alcanza su duodécima edición, la 'Filmoteca' mantiene su programación y muchos esperamos el resurgir del teatro en los antiguos 'Candilejas'; no todo pinta negro, la ilusión y la imaginación nunca deben perderse porque son las que consiguen los mayores logros de estos miserables que somos los humanos.