Ocho internos de segundo grado de La Torrecica recibieron ayer los diplomas del curso de jardinería y viverismo de manos de la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod; el concejal de Empleo, Juan Carlos Molina y el director de la prisión, Javier Cabrejas.
El curso, también conocido como 'Kentia 1', empezó a impartirse el pasado 13 de junio con el objetivo de fomentar la reinserción laboral de los reclusos en esta materia. En él, ocho reclusos del Centro penitenciario, entre los que destaca la presencia de una mujer, han aprendido algunas nociones sobre jardinería y viverismo en un total de 250 horas. «He tenido la oportunidad de hablar con ellos y están muy contentos con el curso de jardinería. Han aprendido mucho», afirmó Carmen Bayod. Además, la alcaldesa de Albacete subrayó que este es uno de los cursos de los que más orgullosa se siente porque va a servir para que el día de mañana, cuando salgan en libertad y se enfrenten a la sociedad tengan hechos estos cursos.
Asimismo, Bayod dijo que ya se ha puesto en marcha el Kentia 2, un curso de características similares, de jardinería y viverismo en el que también participan ocho reclusos y cuya novedad es que los internos podrán salir fuera de la prisión para hacer las prácticas que hasta ahora realizaban en un jardín del Centro penitenciario. Y es que, aunque la situación del Ayuntamiento es difícil, la alcaldesa aseguró que su equipo de gobierno seguirá apoyando estos cursos. «Si hay una política social de empleo por excelencia es el derecho a la reinserción. Creemos totalmente en este derecho y por tanto, vamos a seguir apoyando estos cursos», apuntó Carmen Bayod.
Los cursos 'Kentia' pertenecen al proyecto Horizonte, una iniciativa que nació de la colaboración del Ayuntamiento de Albacete e Instituciones Penitenciarias en el año 2.005 cuyo objetivo es ayudar a la reinserción laboral de los reclusos. El proyecto centra su intervención en aquellos hombres o mujeres que estén o vayan a estar, en el plazo de un año máximo, en disposición de acceder a un trabajo o curso de formación fuera del centro penitenciario y especialmente, en aquellos que tengan mayores dificultades de acceso al mercado laboral como baja o nula cualificación, escasa experiencia en el mercado o baja autoestima personal o profesional.