Sano, placentero y, sobre todo, natural. Dar de mamar al recién nacido es un gesto universal que avalan organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud o Unicef, y que sin embargo se ve obstaculizado por cuestiones como los problemas para conciliar vida laboral y familiar.
Las recomendaciones para que esta práctica se prolongue, al menos, durante los seis primeros meses del bebé de forma exclusiva, y hasta los dos años o más combinándola con otros alimentos, choca frecuentemente con la realidad de madres que tienen que hacer malabarismos una vez superadas las 16 semanas de baja maternal y que, con suerte, la han podido prorrogar antes de incorporarse de nuevo al trabajo agrupando las horas de lactancia.
La presidenta de la asociación Dame Teta, Lydia Arnal, explicó que, más allá de la crisis, «cualquier momento es bueno para reivindicar una baja maternal de seis meses como mínimo», un objetivo para el que resulta clave, según detalló, «la concienciación de los poderes políticos y de los empresarios».
Esta entidad albaceteña, conformada por madres y padres que apoyan y difunden los beneficios de la leche materna, celebró ayer en la plaza de la Constitución un acto divulgativo que incluyó una 'tetada conjunta' como colofón a las actividades de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.
Con su labor, Dame Teta persigue dar difusión a la alternativa natural al biberón, «visibilizando» y «normalizando» un gesto que muchos han pasado a ver con cierta perplejidad o extrañeza cuando se produce en espacios públicos. Y es que, para un madre que da de mamar, ese acto es solo eso: una forma de alimentar a su pequeño. También es la mejor forma de establecer un vínculo afectivo entre la madre y el niño y de ofrecer calor, protección y cercanía , pero sin que suponga una tiranía. En este sentido, Arnal reconocía que la lactancia materna no siempre resulta fácil: «Hay que intentarlo, probar, buscar ayuda si surgen problemas», contaba, afirmando que, si después de todo, «por la razón que sea», se descarta esta práctica, no pasa nada por recurrir al biberón pero, eso sí, «dándolo con cariño».
La Semana Mundial de la Lactancia se celebra en la semana 41 del año, el mismo periodo en el que se considera que un embarazo ha llegado a término. Dar el pecho está estrechamente ligado al momento del alumbramiento, ya que es en ese instante cuando debe comenzar todo el proceso.
Desde Dame Teta también se ha trabajado para «desmedicalizar» los partos y, de hecho, Arnal destacó que desde hace unos años se ha avanzado mucho en los centros hospitalarios de Albacete para lograr este propósito: «Se ha dado una vuelta muy importante a la situación que había antes, porque había un protocolo muy rígido que ahora se está abriendo con nuevas técnicas que convierten el hecho de dar a luz en algo más sencillo para la madre, sin tanta intervención».