Los caballos tienen una presencia constante en la Feria de Albacete. Todos los días, desde el 8 de septiembre, tienen su paseo por una parte de los Ejidos y ayer, de forma especial, protagonizaron una cabalgata desde el paseo de Simón Abril hasta el Recinto Ferial. Alrededor de 150 caballos y unos 25 carruajes tomaron parte en este desfile que, por primera vez, abrió el escuadrón de la Guardia Civil de Valdemoro, en Madrid.
Organizado por la asociación ecuestre 'El Estribo' de Albacete, a esta cabalgata ecuestre acuden jinetes a título particular, aunque lo normal son grupos de personas que practican la hípica y se organizan por cuadras o clubes.
Caballos, calesas, enganches, carros y carruajes recorrieron las principales calles de Albacete adornados con sus mejores galas e indumentarias, dado que el desfile de ayer sirve para que un jurado determine los cánones técnicos, de asistencia y presentación de los participantes por los que se regirá para entregar hoy los 60 premios que concederá 'El Estribo', más los recuerdos que otorgará a todos los niños que han participado estos días en estos paseos ecuestres.
El que fuera presidente de la asociación, hoy asesor de la misma, Miguel Martínez Tébar, aseguró a este diario que la tradición de pasear a caballo por los Ejidos de la Feria va cada año a más, pues el deporte ecuestre se va normalizando y se está convirtiendo en una inversión más de ocio.
Martínez Tébar aseguró que practicar el deporte ecuestre no es «más caro» que la caza, pero admitió que sorprenda la tenencia del caballo, una circunstancia cuyo coste no excede de los 120 euros mensuales en el caso de que el propietario tenga el animal en una explotación propia. «El gasto mensual puede subir mucho más si el jinete quiere doma, mantenimiento o enganche; eso ya depende mucho de lo que se acuerde con picadores y domadores», dijo el expresidente de 'El Estribo', que defendió la tradición del caballo en la Feria de Albacete, recordando que el origen de la palabra 'cabalgata' procede de caballo y que antiguamente, antes de la era industrial, las carrozas eran tiradas por caballos, es decir, que la vida en Albacete se desarrollaba con tracción animal «y así nació la Feria».
La manifestación más antigua
Basándose en la historia y en los orígenes feriales de esta ciudad, Martínez Tébar insistió en que la presencia equina «es más histórica que la cerveza y los mojitos» y subrayó que «no hay manifestación más antigua que la presencia de los caballos en la Feria».
Aseguró que la idea de que el caballo desapareciera originó que la Feria se llenara de otros elementos de diversión, lo que también motivó que ahora los jinetes se estén quedando casi sin espacio en el Recinto Ferial: «Lo suyo sería que, al menos en el día de la cabalgata ecuestre en el que se juntan más caballos y más carruajes, se crearan dos espacios específicos de giro o que nos permitieran dar la vuelta entera al Recinto Ferial», reivindicó Miguel Martínez Tébar, quien reconoció no obstante que en los últimos años han mejorado bastante los paseos ecuestres al dejar libre parte de la acera del Recinto Ferial.
Por último, el asesor de 'El Estribo' aseguró que en los 14 años en los que se llevan realizando los paseos ecuestres en los Ejidos no consta ningún accidente digno de mencionar, en todo caso «algún coche que ha realizado un giro brusco y se le ha roto alguna rueda o los jinetes que vienen de otras localidades y no conocen las normas, pero se las hemos aclarado y no ha pasado nada».