Las movilizaciones de trabajadores, familiares y usuarios de la Asociación de Familiares y Amigos de Enfermos Psíquicos de Almansa (Afaenpal) continúan desarrollándose por segunda semana consecutiva. Al igual que hace siete días, siguen reivindicando urgentes soluciones a la situación creada por el impago de los convenios firmados con la Administración Regional.
Esta semana, y a iniciativa de los propios enfermos, una de las usuarias intervino en el acto leyendo un comunicado ante los medios. «Si el centro de rehabilitación tiene que cerrar porque la Junta no manda dinero para pagar las nóminas y para que la asociación pague todo lo que debe, qué va a ser de nosotros, los enfermos mentales, estamos cansados de que a los políticos se les llene la boca hablando de todo lo que hacen por nosotros y por el resto de discapacitados, y a la hora de la verdad, nos abandonan y no piensan en el futuro que nos espera», indicó la usuaria Rosa María Fernández, que destacó la mejoría de todos los enfermos y usuarios del centro desde que se puso en funcionamiento este tipo de instalaciones y asociaciones.
Según explicó la Secretaria de Actividades Sociosanitarias de UGT, Sonia Lorente, las nóminas de los trabajadores del colectivo siguen sin cobrarse y desde la Junta no se pronuncian al respecto. «No tenemos ningún tipo de noticia ni de ningún tipo de carta ni de nada, estamos en una situación de limbo total». Lorente, que adelantó que las movilizaciones, en el caso de que la situación no mejore, continuarán en las próximas semanas, no descartan emprender otro tipo de actuaciones. «Lo que queremos es que se solucione ya, que nos den una solución».
El centro, hasta el momento, se encuentra funcionando exactamente igual que el resto del año, prestando los servicios a los enfermos mentales, y desarrollando con total normalidad los diferentes talleres ocupacionales, actividades y tutorías, un funcionamiento que seguirá hasta finales de mes; sin embargo, si el 1 de septiembre, si no se soluciona el problema, tendrán que cerrar las puertas. «Nosotros planteamos un expediente de mutuo acuerdo con la asociación, tiene una duración de cuatro meses, si el dinero llega no se llegará a cerrar, y en cuanto llegue el dinero el centro abrirá de nuevo» explicó la trabajadora Ana Belén Alcañiz. La deuda que la administración regional ha contraído con Afaenpal a través de la Fundación Socio sanitaria de Castilla La Mancha y que asciende a más de 5 meses de retraso.