Nuevo capítulo del enfrentamiento de los comerciantes del centro con el Ayuntamiento de Albacete a cuenta de la peatonalización de la calle del Rosario. Los argumentos esgrimidos por la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, en la reunión que mantuvo con una representación de los comerciantes albaceteños el lunes no les han convencido. En ella, Oliver les propuso crear una comisión de seguimiento que analice la evolución de la peatonalización y su influencia en el comercio de la zona durante los próximos seis meses.
Y es que el comercio de estos apenas 300 metros de calle, los comprendidos entre Martínez Villena y Tinte, se opone radicalmente a la peatonalización porque consideran que se pone en peligro sus negocios y los puestos de trabajo. «Los experimentos con el dinero de los demás no se hacen», aseguró el presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro, Ángel Señorans, que ayer compareció en rueda de prensa junto al presidente de la Federación del Comercio, Lorenzo López, y el de los comerciantes de la calle del Rosario, Alberto Pérez.
Este último fue sin duda el más crítico con la decisión de peatonalizar la calle del Rosario «que quedaría condenada al ostracismo». Tras arremeter contra la «política manejable» del Ayuntamiento de Albacete, en referencia a las opiniones del Foro de la Participación y de la Federación de Vecinos, el presidente de los comerciantes de la calle del Rosario aseguró que se está «jugando con el porvenir tras más de 40 años de trayectoria». Además, pidió que no se «extermine» al automóvil «lo que hay que hacer es domesticarlo».
Suspenso a la peatonalización
Precisamente para abordar la propuesta realizada por el Ayuntamiento de la capital, los comerciantes celebrarán una asamblea el 12 de mayo, «a la que están invitados todos los establecimientos de la ciudad e incluso los vecinos». Allí se decidirá si se acepta la propuesta de la regidora albaceteña o si, por el contrario, se inician nuevas medidas de presión para conseguir que se dé marcha atrás en la decisión, aunque admitieron que resulta complicado. «Veo la calle del Rosario peatonalizada para toda la vida», sentenció Alberto Pérez que aseguró que el plan B del Ayuntamiento es hacer lo propio con la calles Marqués de Molins y Gaona, «con lo que se crearía una isla peatonal que contribuiría a la desertización del centro de Albacete», todo ello en beneficio de los grandes centros comerciales. Consideran que con esta decisión se penaliza al comercio que genera «empleo de calidad» frente al que crea «empleo basura» en referencia a los centros comerciales a los que consideran los grandes beneficiados del «caos» que se ha generado en todo el centro de la ciudad.
Y es que el rechazo a la peatonalización de la calle del Rosario es generalizada entre los comerciantes de ese tramo. De hecho, han hecho una encuesta entre los 56 establecimientos ubicados en esos 300 metros de calle en la que suspenden el cierre al tráfico (le dan un 2,58 sobre 10), pero también todos los aspectos relacionados con ella como las ventas o la afluencia de clientes. Además, el 87% de los comerciantes de la zona están en contra de la nueva situación, el 85% considera que no les va a beneficiar y el 68% estima que sus ventas se verán perjudicadas.
Los comerciantes consideran además que el momento escogido para la peatonalización de la calle no es el idóneo, en plena crisis económica, «con el consumo bajo mínimos y en un momento crítico», argumentó Lorenzo López. «Queremos que impere la razón», admitió el presidente de la Federación de Comercio.