- ¿Qué premio ha recibido en 'Vallecas Cuenta'?
- He recibido la mención especial del jurado. El concurso tiene primer premio, dos accésit y la mención especial del jurado que completa los cuatro relatos que luego se publican. La Comunidad de Madrid publica un libro con los cuatro relatos y lo distribuye por bibliotecas, centros culturales... Es un buen premio, además, ganar un concurso es muy complicado y este certamen tiene un plus y es que los miembros del jurado son escritores destacados como Luis Alberto de Cuenca o Ana Rossetti que son grandes poetas por lo que es una satisfacción mayor.
- ¿Qué relato presentó al certamen?
- Mi relato se llama 'Los ojos de los gatos' y trata del último día de la existencia de la humanidad, centrado en los últimos días de cuatro personajes que huyen de un apocalipsis y acaban refugiados en un faro que se construyó durante la época de la Unión Soviética y está a las orillas del Ártico.
- ¿Cómo surge esta idea?
- La idea, al final es una suma de muchas ideas, el apocalipsis del que huyen estos cuatro personajes es un apocalipsis zombie que al fin y al cabo es la excusa para llevarlos a esa situación límite y lo que yo quería contar es como esos cuatro personajes se enfrentan a un mundo sin esperanza y a una situación en la que no hay salida. A partir de ahí, lo que mejor representaba esa situación era un mundo totalmente devastado por una masa irracional. Ellas son las últimas personas de la tierra.
- ¿Es una metáfora?
- Esta invasión zombie, realmente, es una metáfora de la lucha de estos cuatro individuos contra la masa, contra el empuje de una masa que te va arrastrando y arrinconando y al final, como todas estas historias no termina muy bien, como la vida real. Al fin y al cabo, las historias de zombies siempre encierran esa crítica de esa masa que intenta comerte y hace que te unas a ellos.
- ¿Es la primera vez que se presenta a un certamen literario?
- No, el año pasado gane el primer premio en el certamen Arte Joven de Madrid que también es un concurso importante y me hizo mucha ilusión.
- ¿Desde cuándo escribe?
- Desde hace poco tiempo. Uno siempre escribe, cuando es pequeño y es adolescente pero así más en serio escribo desde hace unos cuatro años. Entré en un taller literario y allí empecé no sólo a escribir sino a leer lo que otros escribían, a criticarlo, a comentarlo... y a partir de ahí, uno va desarrollando otras habilidades y va desarrollando el sentido crítico, lo que te ayuda a hacer tus propias creaciones. Soy Ingeniero de Telecomunicaciones y la literatura llega en el tiempo libre. Al final, te sirve para complementar ambas cosas porque lo que desarrollas literariamente siempre te ayuda en tu trabajo habitual.





