Al comercio albaceteño no le gustan las modificaciones que está estudiando el Gobierno central para ampliar los horarios comerciales. Y es que, según adelantó el diario ABC el lunes, el Gobierno trabaja en la flexibilización de los horarios comerciales algo que pretende incluir en el proyecto de ley de reforma de los colegios profesionales, según un documento interno del Ministerio de Economía. Este documento descarta liberalizar por completo los horarios comerciales porque plantearía problemas con las competencias de las comunidades autónomas.
Por ello apuesta por incrementar en 12 el máximo de horas de apertura semanales, que pasarían de 72 a 84, y por incrementar el número de festivos en que los establecimientos comerciales podrían abrir sus puertas que pasarían de los 8 actuales a 12. Y es que las competencias para regular la apertura corresponde a las comunidades autónomas aunque siguiendo unas directrices estatales. Es por ello que la mayoría, entre ellas Castilla-La Mancha, apuesta por permitir el mínimo que establece la legislación estatal 8 aperturas de festivos al año y 72 horas semanales. Madrid es la comunidad más flexible ya que permite 22 aperturas en festivos y un máximo de 90 horas semanales. Ese mismo número de horas semanales se establecen en comunidades como Valencia, Navarra, La Rioja y Castilla y León. Se da la circunstancia de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya dio un tirón de orejas la semana pasada por la normativa catalana que también limita la apertura de nuevos centros comerciales por considerar que limita la libre competencia aunque se justifique en la protección de los pequeños comercios.
«Es una decisión más del gobierno para favorecer a los grandes y con estas decisiones no me extraña que el señor Botín no quiera elecciones anticipadas», se lamentó el presidente de la Federación de Comercio de Albacete, Lorenzo López. A juicio del presidente de los comerciantes albaceteños este tipo de decisiones «favorecen» una política de concentración «con lo que se generarán oligopolios que serán los que controlen los precios de todo porque nosotros no podemos competir contra eso», señaló.
Además, consideran que el momento de plantearlo no es el más adecuado «ya que hemos tenido el peor trimestre de la historia», argumentó el presidente de los comerciantes albaceteños que admitió estar «cansado» de «ser siempre los agoreros» con los malos resultados del comercio «pero los datos están ahí, el sector más castigado por el paro es servicios».