Los comerciantes vuelven a la carga contra la peatonalización de la calle del Rosario. Aseguran que el cierre al tráfico entre las ocho de la mañana y las nueve de la noche, en marcha desde hace apenas unos días, está generando importantes atascos en las calles adyacentes al tramo de apenas 300 metros que se ha peatonalizado. Es por ello que ya le han pedido una reunión a la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, para mostrarle, una vez más, su rechazo a una peatonalización que lleva dando vueltas más de 15 años, «pero de momento no nos ha hecho ni caso», se lamentó el presidente de la Federación de Comercio de Albacete, Lorenzo López.
Es por ello que ayer mismo se reunió la Junta Directiva de la Federación de Comercio, en la que están representadas las asociaciones de comerciantes, que acordó remitir a Oliver una carta de protesta por la peatonalización de la calle del Rosario «firmada por casi todos los comerciantes de ese tramo». Este diario ya realizó una encuesta entre los 47 comerciantes de ese tramo de calle y de ellos 30 rechazaban totalmente la peatonalización.
Incluso se están planteando ya iniciar una serie de movilizaciones para tratar de conseguir que el Ayuntamiento revierta la decisión de peatonalizar este tramo de calle «en la que queremos que esté todo el comercio del centro representado». Y es que el sector considera que la decisión perjudica a todo el comercio del centro puesto que estiman que esos atascos alejan a los clientes en favor «como siempre» de las grandes superficies que se ubican en la periferia. «El Ayuntamiento dice que vela por el pequeño y mediano comercio y luego toma decisiones que le perjudican», argumentó.
Viene de lejos
No es la primera vez que los comerciantes vetan la peatonalización del tramo de la calle entre Martínez Villena y Tinte. Hace ya quince años el Ayuntamiento lo peatonalizó y tras la intensa presión del colectivo tuvo que dar marcha atrás y volverla a abrir al tráfico. Desde entonces todos los equipos de gobierno han abordado sin éxito la peatonalización con la férrea oposición de los comerciantes que hasta ahora han conseguido su propósito pese a que otros colectivos, como el vecinal, apostaba por cerrar al tráfico una de las calles con mayor intensidad circulatoria de la ciudad.
En esta ocasión el equipo de gobierno apostó por peatonalizar la calle tras un acuerdo de gobernabilidad con Izquierda Unida, aunque la solución fue calificada de «pseudopeatonalización» por la oposición ya que sólo se cierra al tráfico entre las ocho de la mañana y las nueve de la noche y lo cierto es que una gran parte del tráfico sigue circulando por esa calle pese a las señales que alertan de las restricciones.