La «fusión fría» de Cajastur y las cajas de Extremadura y Cantabria presentaron ayer al Banco de España su proyecto de unión, por el que nacerá un banco sin ayudas públicas, que prevé la entrada de inversores privados en un 20 % de su capital, con lo que tendrá un superávit de 600 millones sobre el mínimo exigido.
Hasta que lleguen estos inversores privados, el banco estará participado en un 66% por Cajastur, en un 20% por Caja Extremadura y en un 14% por Caja Cantabria.
El nuevo banco, tendrá una tasa de morosidad del 4,2% y su capital principal asciende al 8,4% inicialmente. El banco heredará una red próxima a las 1.400 oficinas, cerca de 6.5000 empleados y una cuota de mercado que ronda el 20% en Castilla-La Mancha, Cantabria, Extremadura y Asturias.
Este nuevo proyecto de unión bajo un Sistema Institucional de Protección (SIP) nace tras la ruptura del Banco Base, que pretendía unir a las tres cajas con la alicantina Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM).
La salida de la CAM podría beneficiar al Banco de CCM; no siendo necesario cerrar tantas oficinas en el arco mediterráneo, donde la extinta Caja Castilla La Mancha tiene alrededor de 80 oficinas. En declaraciones a Europa Press, Fernando Botica, de Comisiones Obreras, señaló que aunque no tiene información «privilegiada» al respecto, se «presupone» que el cierre de oficinas será menor en esta zona del país al no participar la CAM, ya que dejarán de existir duplicidades. Desde UGT, Carlos Jiménez también opinó que se cerrarán menos oficinas del Banco CCM, pero prefirió ser cauto y esperar a ver qué decide el Banco de España.
Prejubilaciones
Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura no pedirán recursos públicos al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) para cumplir con los requisitos de solvencia establecidos por el Decreto de Reforzamiento del Sistema Financiero. La nueva integración contará con un volumen de activos de unos 56.000 millones de euros, de los que Cajastur aportará las dos terceras partes (38.000 millones), Caja Cantabria aportará 11.000 millones (19%), y Caja Extremadura, 9.000 millones (16%). Respecto a las prejubilaciones que quedaron en suspenso tras la ruptura de Banco Base, (proyecto de fusión de Cajastur, Caja Cantabria, Caja Extremadura y Caja de Ahorros del Mediterráneo), los sindicatos esperan que los acuerdos laborales sean los mismos que se firmaron diciembre, y que en el caso del Banco CCM pasaban por prejubilar a 456 personas, de las cuales estaba previsto que unas 300 accedieran a ellas a lo largo del mes de abril.
Ambos sindicalistas coincidieron en asegurar que puede producirse una reformulación y adaptación legal de los acuerdos laborales, puesto que el marco en el que se rubricaron ya no existe. Botica, en este sentido, apuntó que las entidades han transmitido a los sindicatos que su intención es cumplir los acuerdos pactados. Así, recordó que una vez conocido el naufragio del Banco Base, desde Cajastur se informó a los responsables de los trabajadores del Banco CCM que una vez que hubieran evaluado los impactos en materia laboral, les convocarían a una reunión en «breve».
Araújo aplaude la noticia
Por su parte, la consejera de Economía y Hacienda de Castilla-La Mancha, María Luisa Araújo, mostró su respeto a este proyecto de «fusión fría», aunque al tiempo la saludó como una buena noticia.
Araújo dijo que «el futuro de las entidades financieras sólidas es que deben ganar tamaño y en esas medida nos parece positivo que la entidad a la que se ha incorporado CCM, a través del Banco CCM, se fortalezca con entidades solventes y saneadas y con perspectivas de soportar bien los test de estrés y los retos de futuro».