Valeriano Belmonte ha realizado su pequeño homenaje a la Feria de Albacete editando un cómic llamado 'La Feria del III Centenario', en el que aparecen anécdotas, curiosidades y muchos personajes que han formado parte de esta feria y que la han hecho posible. La presentación del cómic es esta tarde a las 19.30 horas en la Librería Popular. El dibujante está entusiasmado y muy ilusionado con este proyecto, con el que espera aportar su granito de arena para que esta Feria siga creciendo.
-¿Qué contiene el cómic?
-Aprovechando que se celebra el III Centenario de la Feria he realizado un cómic en referencia a ella. Es mi pequeña aportación en la que cuento sus orígenes y la trayectoria que ha seguido, centrándome en el siglo XXI. Hay muchos momentos, muchos nombres... Está reflejada la primera alcaldesa, actos que se han realizado, todos los preparativos, etc. Entre otros, los personajes que aparecen son: Isabel Montejano, García Carbonell, Manuel Podio, Carmen Oliver, etc. Es un cómic muy aprovechado contando parte de la historia y de las anécdotas que han ido surgiendo a través de mi vivencia y mi experiencia sobre este festejo. He conocido muchos ingredientes de la Feria que muchos cronistas no conocen porque me he metido tanto que he conocido tanto lo bueno como lo malo. Además, he incluido unas fotografías personales que significan mucho para mí y mi relación con estas fiestas.
- ¿Qué refleja la portada del cómic?
-Está basada en lo que fue el programa de la Feria de 1910 lo que pasa es que yo le he dado mi corte distinto. La cara la he hecho más bella, he cambiado algunas cositas, etc. Es un homenaje a la Feria y los que la han hecho posible.
-¿Es una idea que tenía desde hace tiempo?
-Sí, en cuanto se iba aproximando el momento del III Centenario fui preparando las cosas, porque es algo que tenía pensado desde hace mucho, pero claro, tenía que ser justo para este momento tan especial para la ciudad de Albacete.
- ¿Cuál es su mejor recuerdo de la Feria?
-Mi primera vez en esta fiesta fue cuando era niño. La disfruté a tope montando en las atracciones, paseando... Yo tenía siete años, eso fue en 1950. Todavía recuerdo una anécdota: tomamos unos churros en un puesto y recuerdo que la dueña no paraba de llorar porque le habían robado dos garrafas de aceite. No lo olvidaré nunca.
- ¿Cuánto tiempo le ha dedicado al cómic?
-Han sido tres meses muy intensos porque yo toco otras cosillas. Además, he tenido que esperarme a conocer el nombre de los pregoneros para incluirlos también. Me esperé hasta el seis de agosto que salió la noticia. Por eso ha salido con el tiempo justo.
-¿Cuándo es la presentación?
-Esta tarde a las siete y media en la Librería Popular. Se venderá a un precio muy baratito, sólo seis euros, en esta librería.
-¿Qué es lo que más le gusta del cómic?
-La verdad es que me gusta todo.
-¿Y si tuviese que elegir solo una cosa?
-Me quedaría con el comienzo, con la entraña de lo que fue la Feria para mi, que fue estupenda. Cuando mis amigos del barrio jugaban yo me escapaba para irme allí. Yo me conformaba con ver el paseo, las atracciones, etc. He vivido situaciones graciosísimas que me hubiera gustado plasmar en el cómic, pero no he podido porque en sesenta páginas no se puede contar todo lo que me gustaría.
- ¿Qué es lo que más le agrada de la Feria?
-Yo siempre lo he dicho que para mí los principales actos son la Cabalgata, la Ofrenda de flores y un paseo por la Feria. Sin dejar de lado una buena corrida de toros, pero lo que más recomiendo son esos actos. Esta fiesta para mí es esencial y estoy enamorado del recinto porque es una maravilla. Para mí siempre ha sido fantasía pura por la cantidad de ingredientes que tiene: empiezas por el paseo y no paras de ver casetas, tómbolas, atracciones, cervecerías, movimientos... y luego atraviesas los umbrales de la puerta de hierro y es increíble. No te da tiempo a disfrutarlo del todo.
-¿La Feria ha evolucionado favorablemente?
-La Feria ha ido a mejor, indudablemente, pero ahora contamos con la crisis, que es un problema. Cada vez hay más actos, más participación y poco a poco se va consiguiendo que cada año se vaya superando.