Con un aroma a nuevo el S-112 (conocido como 'tren pato' por la forma que tiene la locomotora) realizó ayer el recorrido de pruebas entre la localidad conquense de Pozorrubielos de la Mancha y Albacete llevando como pasajero de honor al ministro de Fomento, José Blanco, en los 59 kilómetros de recorrido.
Del nuevo tren sorprende su amplitud. En clase preferente (o club como se llamará cuando se ponga en marcha el AVE) hay dos butacas por fila en un lado y una sola al otro, lo que ofrece al pasajero y sorprenden sus acabados, en madera. Mientras que en clase turista, es amplitud se reduce con dos butacas a cada lado.
El pasajero podrá también conocer a qué velocidad circula el tren en cada momento ya que junto a las puertas de salida de los vagones se han colocado unas pantallas que indican la hora, la temperatura al exterior y los kilómetros por hora a los que circula el tren.
El convoy, compuesto por doce vagones, arrancó a las once y cuatro minutos de la mañana y poco a poco fue incrementando la velocidad, alcanzando la punta a las 11,15 horas, 201 kilómetros por hora, momentos antes de entrar a los túneles que hay en el entorno de Tarazona de la Mancha y del viaducto que cruza el río Júcar.
La mayor parte del trayecto se realizó entre 195 y 200 kilómetros por hora, velocidad que se redujo notablemente poco antes de entrar a Albacete, por Campollano. A las once y veintiocho minutos el convoy en el que, junto al ministro viajaban las más altas autoridades regionales (con el presidente regional, José María Barreda, y el de las Cortes, Francisco Pardo, a la cabeza), y provinciales (la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, y el presidente de la Diputación, Pedro Antonio Ruiz Santos), pero también parte del tejido económico de la provincia, como el presidente de la Cámara de Comercio de Albacete, Antonio Atiénzar.
El convoy paró en el andén número seis de la nueva estación de Albacete, uno de los nueve que Adif ha construido (seis para alta velocidad y tres para ancho ibérico) y sobre los que se han levantado las seis salas de espera climatizadas para sobrellevar lo mejor posible los duros inviernos y veranos albaceteños.
Albacete controlará el tráfico
El ministro bajó del vagón número 11 del convoy acompañado de Barreda y Oliver, y, junto a toda la comitiva, visitó el Centro de Regulación y Control, que se ha construido en Albacete y que se encargará de supervisar todo el tráfico ferroviario de la línea de alta velocidad entre Madrid y Levante, y que, con una inversión de 5,5 millones de euros, está previsto que genere un centenar de puestos de trabajo.
Desde allí Blanco se desplazó a la flamante estación del AVE cuyas instalaciones recorrió y desde cuya terraza pudo comprobar las obras que Adif está llevando a cabo para mejorar su entorno, con la prolongación de la calle Federico García Lorca, y la construcción del llamado 'Jardín del Ferrocarril'.
En el impresionante hall de la estación (al que le faltan todavía, como al esto del edificio, algunos detalles) le esperaba el resto del movimiento asociativo de la ciudad (movimiento vecinal, empresarios, sindicatos y representantes de otras asociaciones). Pasadas las doce y media del mediodía, el titular de Fomento abandonó Albacete.