La nueva Selectividad, llamada ahora Prueba de Acceso a Estudios de Grado, empezó ayer en el Campus de Albacete con total normalidad y más de 1.600 alumnos. Acabará el miércoles, con menos exámenes que la vieja PAU, pero, como se podía comprobar ayer, con los mismos nervios. Todo terminará mañana y los exámenes estarán en Ciudad Real el jueves, donde se corregirán hasta el viernes. Las notas se harán públicas finalmente el día 20, domingo, a través de la web de la Universidad regional.
Ayer, en el edificio de Melchor de Macanaz se veía el mismo ambiente de siempre. Después de una noche de tila y cafeína, según se necesitara dormir o dar el último repaso, llegaba la hora de la verdad con el primer examen, el de Lengua Castellana y Literatura. Para profesores como Pascual Jiménez, de la Universidad Laboral, la prueba había estado dentro de lo razonable. Unos preguntaban asustados que quién era Carl Sagan y otros se quejaban de que hubiese caído el siglo XVIII, pero los pocos profesores que habían acompañado a sus alumnos no veían motivo de reproche.
Estudiantes como Gloria García y Luis Escobar reconocían que el hecho de enfrentarse a la «nueva» Selectividad les asustaba, pero el primer examen había desmentido sus sospechas.
Alumnos ejemplares
La valoración de este estreno también dependía de la persona que analizara la prueba. Luis Escobar, con un diez redondo en Lengua y Literatura, poco podía temer a la materia, máxime si se tenía en cuenta que este alumno brillante ya iba sobrado para la carrera que quiere estudiar, Químicas en Ciudad Real.
Y es que, si algo tiene de nuevo esta Selectividad, es la posibilidad de elegir. Todos los estudiantes tienen que hacer los cuatro exámenes de la prueba general. Aquí, es imprescindible llegar al 4 para dar por aprobada la Prueba de Acceso a Estudios de Grado. La ventaja está en que, quien quiera, de forma voluntaria, puede examinarse hasta de tres asignaturas más en la prueba específica. Esta parte es para subir nota y, por tanto, no sólo no baja la media sino que los correctores cogerán las dos notas más altas. Habrá, por tanto, quien sólo haga cuatro exámenes y quien llegue a examinarse de un máximo de siete asignaturas.
Otra peculiaridad es que este año saldrán notas que irán del 0 al 14. Si la nota de corte en la Facultad de Medicina de Albacete superó el 8,9 el curso pasado, no es de extrañar que este año se llegue a superar el 12.
No obstante, los estudiantes no deben desmotivarse. Gloria García, que es una alumna de 7, no tendrá problemas para ver cumplido su deseo de quedarse a estudiar en el Campus de Albacete. Aquí se ofertan una veintena de grados y sólo cuatro tuvieron nota de corte el curso pasado, Medicina, Enfermería y Magisterio de Educación Primaria e Infantil. Al resto de titulaciones, accedieron todos los alumnos que las habían solicitado, desde Humanidades hasta Economía o Agrónomos.
De todas formas, alumnos como Ángela Olmos, del instituto de Madrigueras, preferían subir nota en Selectividad para quedarse tranquilos. Ella quiere estudiar Magisterio, la rama de Inglés, y ayer dudaba de que su 6 de media fuese suficiente. Sus profesores, Francisco Fernández y Pedro Gómez, la acompañaron para animarla en el esfuerzo final. Ambos comentaron que las primeras impresiones de este nuevo examen «son buenas porque hay menos exámenes y la posibilidad de subir nota».
Tanto José Carlos Valverde, del Tribunal número 2, como José Baños, del 3, insistieron en que la jornada de ayer fue «normal». Los exámenes se corregirán en Ciudad Real entre los días 17 y 18. Nadie sabrá a quién pertenece la prueba que está puntuando. Quedan dos días para que la suerte esté echada