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«Las profecías se han utilizado para controlar y manipular»Pedro Palaos Pons Escritor y periodista

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«Las profecías se han utilizado para controlar y manipular»Pedro Palaos Pons Escritor y periodista

08.06.10 - 02:23 -
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¿Qué pasaría si de pronto las profecías más escuchadas se cumplieran? Un meteorito que amenaza con destruir la tierra, la llegada al Vaticano del último Papa de la iglesia o una sociedad secreta que quiere dominar el mundo. Estos son algunos de los ingredientes por los que apuesta Pedro Palao Pons (autor de más de una treintena de libros sobre enigmas de la historia, mitos y tradiciones) con este thriller apocalíptico, 'Apophis, el año del cometa'. Con un ritmo casi cinematográfico nos hará viajar por diferentes lugares de la geografía o sumergirnos en los secretos que algunos mapas han escondido durante siglos. Un final que pocos tendrán como el esperado.
-¿Dónde nace la novela?
-'Apophis, el año del cometa' nació como un proyecto en junio de 2008. Desde esta fecha y hasta noviembre me ocupé de localizar escenarios, crear y perfilar personajes, cerrar historias y elaborar las tramas que la componen, inspirada en una base real a la que se le ha dado forma literaria. Todo prosigue del libro anterior 'El fin del mundo' , a raíz de este a la editorial le interesa el tema y le hace gracia seguir, me animé y salió. Pero esta vez con un planteamiento distinto, el meteorito que desde 2004 están pendiente los científicos de cara a un impacto en la Tierra. Apophis existe de verdad, se llama así, a través de él gira una realidad en la que me imagino un final para el año 2036, juego con ello y coloco así las diferentes profecías que hoy todavía se mantienen. Parte de la información que aparece en la novela como documentos, mapas, profecías y la mayoría de los escenarios son reales. Coincide que muere el Papa (la base está en San Malaquías, persona que hizo una lista de los papas hasta el último nombrado, Pedro Romano, con el que llegaría el fin del Mundo, pasando por 'Del trabajo al sol' o Juan Pablo II, el actual Papa sería 'De la Gloria del Olivo' quien coge el nombre de otro de la orden de los olivos, fallece y se sustituye por el Pedro Romano que sería el anticristo, demasiado moderno para lo que sería en aquella época de profecías que data de la Edad Media y que ahora veríamos bien; sería alguien mucho más abierto y social), los científicos creen que la señal del fin está en el meteorito y junto a las profecías mayas monto la historia. Todo coincide en un punto geográfico real.
-¿Qué importancia tienen las localizaciones geográficas?
-Toda, he pasado cuatro años yendo y viniendo de Turquía, donde se desenvuelve la novela, para cerciorarme de los paisajes, de la información real y sobre todo para crear la historia global. Cada vez que en la novela pasa algo lo relaciono donde me conviene, pero siempre basándome en antiguos profetas, en localizaciones concretas y hechos históricos donde todo sea lo más creíble posible.
-¿Qué importancia tiene el personaje Pietro da Greco?
-Es el pupas, alguien distinto a los demás personajes de los que confluyen a un tiempo en cuatro o cinco lugares distintos. Pietro es una persona que está en un lugar equivocado en el momento equivocado, muy elaborado y "supuestamente" real que se enfrenta a un montón de situaciones inesperadas. Una base real (su traslado a Barcelona a causa de un terremoto en su ciudad natal al norte de Italia, Friuli o cuando se enfada que utiliza palabras en "friuliano", una lengua propia con mezcla entre el eslovaco y el italiano, de la que tuve que aprender) y una trama inesperada.
-En cada profecía hay un salvador, ¿existe en su novela?
-No hay un héroe o un protagonista, Pietro sería más bien ese antihéroe que no sabe donde ha llegado. Es una trama con caminos alternativos.
-¿Hay malos?
-Toda novela tiene que llevar acción, amor (misterio mediante mapas y señales) y unos personajes malos. Los malos son depravados que no tienen ningún problema en utilizar métodos expeditivos para lograr sus objetivos y controlar el mundo. Juego un poco con una auténtica sociedad secreta que buscan ese poder y se aprovechan del caos que va a producir el meteorito, los terremotos, o el boicot del Vaticano, un cúmulo de circunstancias que hacen lanzar mensajes contradictorios en la sociedad de la desinformación con el fin de los tiempos. Dan ese contrapunto al libro.
-¿Cree en las profecías?
-No, pero llevo mucho tiempo leyendo e investigando sobre ellas. En uno de los dos libros que he escrito hablo sobre profecías reales o las similitudes y otro, 'El fin del Mundo' trato de establecer la relación entre lo que se ha cumplido y lo que no. Creo que las profecías existen pero no me creo que los que las hayan dicho hayan sido profetas realmente. Más bien, las profecías se han utilizado en la historia para controlar y manipular, ya en las cruzadas pasó.
-¿Cambiará el pensamiento de los lectores?
-No creo, quiero que se lo pasen bien. Lo que me ha ocurrido es que algunos de los que ya la han podido leer se están imaginando lo que los personajes están haciendo ahora, y eso me satisface porque así es como he querido que se queden y como yo me quedé al concluir el libro. Más de algún lector se va a sorprender con el conjunto de la novela.
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