Las obras del Recinto Ferial dejan imágenes insólitas. Los paseos enladrillados han dado paso a montones de tierra que son llevados de un sitio para otro por pesadas máquinas que trabajan sin descanso. El tiempo corre y esta reforma no se puede demorar ni un sólo día. Un centenar de obreros trabajan casi a destajo, incluido los sábados por la mañana, para llegar a tiempo. ¡Qué prisas!, igual que cuando se construyó el primer ferial allá por 1783 se tuvo que correr para llegar a tiempo, ahora, también hay que pisar el acelerador al haber iniciado su remodelación con los plazos tan ajustados.
El 7 de septiembre todo deberá estar listo para que la alcaldesa, Carmen Oliver, abra la Puerta de Hierros de un remozado Recinto Ferial que celebrará con un lavado de cara el 300 aniversario de la confirmación del privilegio a celebrar la Feria.
La reforma integral del Recinto Ferial, en nada variará su aspecto, tampoco su utilización. Para eso, el Ayuntamiento quiere convocar un concurso de ideas e invitar a arquitectos de toda España a pensar qué hacer con el Recinto Ferial y su entorno.
Mientras tanto, se reflexiona qué hacer con este caserón manchego que es el Ferial, se irá adecentando y para ello se incluyó esta obra en la segunda fase del Plan de Calidad Vecinal, junto con la remodelación del Paseo de la Feria y las calles Feria, Pedro Martínez Gutiérrez, Alegría y Pasaje de Oriente, y la avenida de los Toreros y Arquitecto Julio Carrilero.
Todo está ya patas arriba, excepto el primer tramo de la calle Feria hasta la noria, la calle Alegría y el Pasaje de Oriente, donde las máquinas aún no han entrado a trabajar.
La Junta de Comunidades confió en dos empresas de Albacete, que saben lo que significa la Feria, Balamancha y Construcciones y Hormigones Martínez para la realización de esta obra que es emblemática, no por lo que implica, si no porque toca de lleno al corazón de la Feria. Con una inversión de casi 12 millones de euros, costeados en un 80% por la Junta y el resto por el Ayuntamiento, se rubricó el contrato y las máquinas entraron a trabajar en los primeros días de febrero. Los técnicos estiman que son necesarios siete meses para llevar a cabo todos los trabajos previstos, es decir, si no surgen contratiempos, se terminará allá para agosto. Sólo entonces los responsables municipales respirarán tranquilos.
Adoquín envejecido
En el Recinto Ferial se ha empezado picando el suelo y retirando el viejo pavimento; el siguiente trabajo será colocar las nuevas redes de servicios, anulando las viejas que quedarán fuera de uso, pero que no serán retiradas. Se aprovechará la intervención para colocar más hidrantes, vitales en caso de incendio. Luego se colocará una capa de zahorra, una base de hormigón y se pavimentará todo el interior del Recinto Ferial con adoquín.
Pero será un adoquín especial, de granito envejecido, elegido por los técnicos del Ayuntamiento con la ayuda de los expertos de Patrimonio, explica el concejal de Obras, Rafael López Cabezuelo.
Las fachadas y el suelo se impermeabilizarán con una tela asfáltica para aislar las paredes de la humedad. Luego se renovarán todo el alumbrado de emergencia y se mejorará el alumbrado público, colocando más farolas en el Recinto Ferial y canalizando de manera subterránea los cables que ahora están grapados a las paredes.
La remodelación del Recinto Ferial, que estéticamente mantendrá su aspecto de siempre, el único cambio visible será el del suelo, fue una de las primeras faenas que empezaron a hacerse y será la última en terminarse.
La Feria, de rasante única
Lo que se hará ahora es arreglar lo que quedaba en mal estado, desde la noria hasta la tasca del Laborioso, cambiando el pavimento por adoquines de hormigón envejecido de color amarillo colocado en forma de arco y mejorando el alumbrado.
La calle que sufrirá mayor transformación será la de la Feria, a ambos lados de los Jardinillos, donde aceras y calzada quedarán en una misma rasante, como se hizo con la calle Rosario o Padre Romano, de tal manera que peatones y coches sólo serán separados por bolardos. En las aceras se colocará adoquín y en la calzada asfalto. También se mejorará el alumbrado. Lo mismo se hará en la avenida Julio Carrilero, en el tramo que hay entre la Puerta de Hierros y el Paseo de la Feria. Se pretende así unificar el eje Feria-Recinto Ferial, dejándolo todo de rasante única.
Para impedir que los vehículos sean estacionados en zonas delimitadas como peatonales, no sólo se colocarán bolardos, sino que también se aprovechará la alineación del arbolado y el mobiliario urbano, para impedir que se suban los coches allá donde está prohibido aparcar. El proyecto también contempla la remodelación de la avenida de los Toreros, entre Julio Carrilero y Circunvalación, pero esta calle no se dejará de rasante única, sino con aceradas elevadas. Eso sí, la acera que queda frente a los Ejidos de la Feria se hará más ancha; se eliminará el aparcamiento en batería, dejándolo en línea a ambos lados y se pondrá granito en las aceras.
En la calle Pedro Martínez Gutiérrez, también se están haciendo más amplias las aceras y se dejará sólo aparcar al lado derecho, igual que se hizo en la calle que la continúa, Dionisio Guardiola. La reforma se hará también con granito y se colocará arbolado en la calle.
Dos pequeñas calles se han colado en este proyecto, la calle Alegría y el Pasaje Oriente, que serán totalmente transformadas. El Pasaje Oriente, una pequeñísima travesía que sale de la calle Feria, se hará peatonal; mientras que la calle Alegría, muy cerca de la plaza de toros, se dejará también de rasante única, pero abierta a los coches.