La crisis está teniendo en los trabajadores que pierden su puesto de trabajo a sus principales víctimas. El paro es un drama que afecta ya a más de 40.000 albaceteños. Desde que comenzó la crisis, más de 15.000 albaceteños han perdido su puesto de trabajo, una cifra realmente dramática que va mucho más allá de la fría estadística.
Lo peor de la crisis económica fue el tramo final del 2008 y el inicial del 2009, ya que a mediados del pasado ejercicio, entre los empleos de temporada y los planes del Gobierno para atajar la sangría el empleo se recuperó levemente, aunque volvió a caer con fuerza a finales de año.
Albacete ha sufrido con mucha dureza los efectos de la crisis, pero la resistencia al paro está relacionada con muchos factores, como el tipo de empleo creado en cada zona o el tipo de empresa que desarrolla su actividad en determinados municipios... Ello hace que haya zonas de la provincia que hayan aguantado relativamente bien los embates del desempleo y otras que se hayan desplomado, aunque para ello hay que tener en cuenta que la mayor parte de Albacete está basada en una economía eminentemente rural carente de industrias de importancia y por ello la mayor parte de los empleos destruidos se concentran en los grandes núcleos de población, donde se encuentra la industria.
De hecho, en cinco de los seis municipios mayores de 10.000 habitantes el desempleo creció por encima de la media provincial situada en el 22%. Hellín (con casi 3.000 vecinos) resistió mejor los embates de la crisis, aunque el desempleo aumentó un 12% con casi medio millar de desempleados más. En el extremo opuesto se situó Almansa donde el desempleo creció durante el 2009 casi un 30% con 700 nuevos parados, seguido de la capital que registró más de 3.000 parados nuevos con un aumento superior al 28%. En el 26% de incremento se situó Villarrobledo con casi 500 parados más, mientras que La Roda y Caudete se situaron en el 23,5% de aumento con 200 desempleados más en cada caso.
Es en los municipios más pequeños, donde hay menos población activa, en los que una pequeña variación en el número de parados trastoca completamente la estadística de desempleo. Buena prueba de ello es que los municipios más pequeños se sitúan entre los que sufrieron el pasado año los mayores aumentos del desempleo, pero también las mayores caídas del paro. Así, Masegoso (con menos de 100 habitantes (tiene 95) registró la mayor caída porcentual del desempleo, que cayó a la mitad. El Ballestero (481 vecinos) redujo su desempleo un 23% mientras que en Viveros (395) bajó un 22%. Sólo una docena de los 87 municipios con que cuenta la provincia consiguieron reducir su paro el pasado año (junto a los tres ya citados también están Ayna, Bogarra, Cotillas, La Herrera, Molinicos, Motilleja, Paterna del Madera, Povedilla y Villapalacios). En el polo opuesto se situaron Montalvos (134) donde se duplicó el número de desempleados pasando de uno con que cerró el 2008 a dos a 31 de diciembre del 2009. También Pétrola (839 vecinos) vio como su desempleo casi se duplicó durante el pasado ejercicio pasando de 26 a 50 parados (un 92% de aumento), mientras que en Golosalvo se incrementó un 87% pasando de 8 a 15 parados.