El Juzgado de lo Penal número 2 ha condenado a un año de prisión, a pagar una multa de 400 euros e indemnizaciones por valor de 3.727 euros a sus víctimas al portero de una conocida discoteca de Albacete capital, que agredió a varios clientes, como autor de un delito de lesiones y una falta de lesiones.
Además, uno de sus compañeros ha sido condenado a pagar una multa de 400 euros y una indemnización de 241 euros, como responsable de una falta de lesiones.
Los hechos por los que han sido condenados, se remontan a las seis y cuarto de la mañana del 5 de noviembre de 2006, en la salida de una conocida discoteca de la capital.
El incidente
En ese momento se produjo un incidente en el que se vieron involucradas, entre otras personas, los acusado A.R.C. y A.S., ambos mayores de edad y sin antecedentes penales, con estancia regular en España, empleados en una empresa de seguridad, sin que conste que en el momento de los hechos estuvieran trabajando.
Cuando el cliente F.R.S. fue a recoger su abrigo, una persona no identificada se lo impidió y comenzó a darle empujones, cogiéndole del cuello. A continuación A. S. agredió a J.M.C.G., dándole un fuerte puñetazo en el hombro y de un empujón lo tiró por las escaleras, propinándole además diversas patadas.
A.S. agredió igualmente con empujones y patadas a J.D.F. y en el tumulto, F.R.S. fue también agredido por A.R.C.
Como consecuencia de los golpes recibidos, J.M.C.G. sufrió una herida incisa en el mentón, múltiples contusiones en la cara y luxación anterior del hombro derecho, de las que curó a los 64 días, durante los que permaneció incapacitado para desarrollar sus ocupaciones habituales, precisando para su sanidad del correspondiente tratamiento quirúrgico consistente en sutura de herida del mentón y la posterior retirada de los puntos aplicados al efecto, así como la colocación del brazo derecho en cabestrillo, administración de antiinflamatorios y analgésicos orales y tópicos y rehabilitación, quedándole como secuelas molestias ocasionales en el hombro y una cicatriz de dos centímetros en el mentón.
Por su parte, J.D.F., como consecuencia de los golpes sufrió contusión y erosión en el brazo, de las que curó a los diez días y R.F.S. sufrió traumatismo cráneo encefálico y contusión craneal de los que curó en 8 días.