Miles de tamborileros procedentes de los 21 pueblos que forman el Consorcio del Tambor y el Bombo, además de los invitados en esta ocasión, de Cuenca, San Sebastián y Jumilla, se han concentrado durante este fin de semana en las plazas y calles de Hellín en las Jornadas Nacionales de Exaltación al Tambor y el Bombo que se ha celebrado en la localidad albaceteña.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando se llevó a cabo la exaltación del tambor y el bombo, celebrado en la Plaza de la Iglesia donde todas las delegaciones, por orden alfabético, subieron a un escenario montado para la ocasión a realizar una exhibición de sus toques de tambor y bombo más típicos, ante un numeroso público, entre los que estaba el alcalde de la ciudad, Diego García Caro, y su equipo de gobierno.Cada delegación dispuso de cinco minutos, siendo la última la de Hellín, que contó con un tiempo extra. Otro de los momentos importantes, el desfile de delegaciones por las calles de la ciudad, que deberían haber finalizado en la Plaza de Europa, tras transcurrir por la calle el Rabal, la más típica y tamborilera de la ciudad. Por consejo de los responsables de la Policía Nacional, y ante la cantidad de gente que se agolpaba en estas vías, la comitiva, que volvía a cerrar la numerosísima representación hellinera, acortó el recorrido que finalizó en la Plaza de la Iglesia, junto al Templo de Nuestra Señora de la Asunción y la Casa Consistorial.
Silencio
Para concluir ya sólo quedó una última nueva iniciativa, llamada 'El silencio del encuentro', en concreto una concentración de todos los tamborileros en la Plaza de la Iglesia para rememorar el momento que se vive en Hellín el Domingo de Resurrección, en el encuentro de las imágenes de María y Jesús Resucitado, cuando los tambores acallan su redoblar respetuosamente por un minuto.
Para esta ocasión se eligieron cohetes de colores que avisaron de cuando se debía realizar ese momento: los rojos el silencio y los verdes anunciando el final de esta pequeña tregua.
Sin duda, las jornadas -que el año próximo se celebrarán en la localidad turolense de Albalate del Arzobispo- se despiden con un excelente sabor de boca, y a la espera de que la Unesco acepte la candidatura anunciada por el presidente regional, José María Barreda, para que se declaren las tamboradas patrimonio de la humanidad.