La tensión aumenta entre los trabajadores del Ayuntamiento. La propuesta formulada por el equipo de gobierno de congelar la subida salarial prevista para este año a un tercio de los cerca de 1.300 trabajadores del Consistorio, sigue enfrentando a aquellos que cobrarán su nómina íntegra cuando se aplique el acuerdo alcanzado con el sindicato mayoritario (CC OO) con aquellos que no lo harán y que son básicamente policías locales, bomberos, personal de la Banda de Música, trabajadores del servicio de grúa, del matadero, del albergue y de La Milagrosa.
A estos trabajadores, el Ayuntamiento les abonaría cuando se apruebe definitivamente la medida un tercio de los 75 euros de incremento pactado el acuerdo-marco y convenio colectivo, mientras que los dos tercios restantes (en torno a 50 euros), se abonarían en el mes de noviembre, mientras que al resto de trabajadores se les abonaría su nómina íntegramente.
Esta diferenciación, que pretende ser ratificada mediante un referéndum que el sindicato Comisiones Obreras ha convocado para el próximo 18 de marzo, ha puesto en pie de guerra a la parte afectada y a cuatro de los seis sindicatos con representación en el Ayuntamiento (UGT, ASI, CSIF y el Sindicato de Policías Locales).
Cuatro meses
La historia colea desde hace ya cuatro meses cuando el Ayuntamiento preveía que tenía que recortar los gastos de personal, «aunque nos dijeron que faltaban 4 millones de euros», argumenta el representante del Sindicato de Policías Locales, Juan Pedro Rodríguez, que, muy crítico, recuerda que «luego nos dijeron que eran dos millones, luego que uno y medio y ahora que son 300.000 euros». Consideraron «ridículo» que el equipo de gobierno haya impulsado este conflicto por 300.000 euros «cuando tiene un presupuesto de 150 millones de euros». El conflicto sumó ayer un nuevo episodio tras conocerse el miércoles una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de la capital que anulaba las productividades por valor de 311.000 euros que se repartían entre 37 trabajadores municipales. Los cuatro sindicatos contrarios a la medida impulsada por el equipo de gobierno salieron ayer en tromba para pedir al Consistorio que no recurra, como ya ha anunciado que hará, la sentencia y que abone íntegramente la nómina a todos los trabajadores del Ayuntamiento.
Apostaron por aplazar hasta noviembre el pago de las productividades y gratificaciones en lugar del aumento en el complemento específico de los 450 trabajadores afectados. Además, reclamaron que para entonces esté elaborado un plan de productividades que ponga negro sobre blanco las cuantías a abonar y los conceptos «para que no quede a la arbitrariedad de nadie». De hecho, el representante de los policías locales dio el primer paso en este sentido, «porque estamos dispuestos a que nos retrasen el pago de las gratificaciones por horas extra, siempre y cuando sea una medida que afecte a todos por igual», argumentó Juan Pedro Rodríguez., que reconoce que el conflicto provocado ya no tiene que ver tanto con el dinero «como con la dignidad».
«Injusto y amoral»
Consideran que esta medida es «injusta y amoral», como recordó el representante de CSI-F, Gabriel Aranda, y lamentan la discriminación que se fomenta entre los empleados municipales. «Lo que está haciendo este equipo de gobierno es enfrentar a unos trabajadores con otros», sentenció el representante de UGT, Manuel Sánchez.
Todos rechazaron también la celebración del referéndum convocado por Comisiones Obreras «¿qué van a votar los 800 trabajadores a los que les van a mantener el sueldo íntegro?», se preguntaron ayer en una rueda de prensa en la que dudaron de la legalidad de la convocatoria.
Y es que también se cuestionaron asuntos como si será el propio Ayuntamiento el que asuma el coste de la convocatoria, «cuando está peleando por un recorte de 300.000 euros en las nóminas de algunos trabajadores» o quién controlará los votos y todo el proceso. El Sindicato de Policías Locales incluso animó a los suyos a boicotear la convocatoria no acudiendo a votar.