Mohamed Sayed Tantaui, gran jeque de la universidad egipcia de Al- Azhar y una de las máximas autoridades del islam suní, murió ayer a los 81 años víctima de un ataque cardiaco. El clérigo, una figura moderada y polémica, falleció en Arabia Saudí cuando se disponía a regresar de una visita oficial y será enterrado en la ciudad santa de Medina, en el reino wahabí, al pie de la Mezquita donde descansan los restos del profeta Mahoma.
Tantaui, desde que fuera nombrado por el presidente egipcio, Hosni Mubarak, imán de la mezquita de Al-Azhar y jeque de la milenaria universidad del mismo nombre en 1996, se había convertido en el látigo del islam más conservador, al que retó con ideas y fatuas (edictos islámicos) a favor de los derechos de la mujer o del acercamiento entre religiones.
El imán condenó en numerosas ocasiones la ablación de clítoris, ampliamente practicada en Egipto, y emprendió una guerra contra el 'niqab', el velo que cubre el rostro de las musulmanas más radicales. Tantaui lo consideraba «una costumbre campesina, no religiosa» en Al-Azhar, lo que provocó la furia de los conservadores, sobre todo desde su llamamiento a que en Francia se acatara el veto a esta prenda.
Tantaui asimismo llamó «agresores y no mártires» a los autores de los atentados del 11-S y advirtió que «no lograrían el paraíso, sino un severo castigo» de Alá por haber asesinado a civiles inocentes.
Un hombre de Mubarak
Sin embargo, Tantaui también se había convertido en una polémica figura política, al que se criticaba su apoyo constante a las decisiones del régimen de Mubarak. Desde que Egipto nacionalizara Al- Azhar en 1961, la institución había perdido su independencia. La universidad, fundada a finales del siglo VIII, es el centro teológico más prestigioso del islam suní, al que pertenecen alrededor del 85% de los musulmanes del mundo.
Los detractores del fallecido clérigo le acusaron de haberse convertido en una herramienta del Gobierno egipcio para acallar a los extremistas, algo en lo que Tantaui puso gran empeño. No dudó en defender los acuerdos de paz entre Egipto e Israel, o en calificar a los terroristas suicidas como «enemigos del islam».
Tantaui se encontraba en Riad, la capital saudí, apara asistir a la entrega de premios internacionales del rey Faisal para el conocimiento y la cultura.