El Giner de los Ríos ha llegado al final de sus días tras una lenta agonía. Ayer comenzaron los trabajos para demolición de uno de los edificios más emblemáticos para dar paso a un flamante Palacio de Justicia.
Las máquinas no entienden de nostalgias y comenzaron a derruir la parte trasera del edificio, donde se ubicaba el gimnasio, aunque todavía mantiene en pie su perfil más visible, ajenas a las reivindicaciones que pedían que se mantuviera al menos una parte para la futura Ciudad de la Justicia.
Tampoco las administraciones han entendido de nostalgias durante estos años ya que han desoído todas las reivindicaciones ciudadanas que pedían la conservación del edificio y que, en los últimos tiempos ya se conformaban con el mantenimiento de algunos elementos. Pero el Ministerio de Justicia, a quien la Diputación cedió el edificio, ha sido implacable y para ello ha contado con el beneplácito de las administraciones locales, provinciales y regionales. Incluso el Ayuntamiento llegó a proteger el edificio para evitar su demolición tras anunciarse que la Diputación cerraba el Giner de los Ríos para transferirlo en un principio a la Junta, y lo desprotegió poco después para permitir la construcción de la Ciudad de la Justicia sobre el solar que quedará cuando se derribe (más de 34.000 metros cuadrados).
No es que el edificio tuviera un alto valor arquitectónico ya que se construyó a principios de los años cincuenta, pero sí que tenía un alto valor emocional ya que por sus aulas han pasado cientos de albaceteños ya que durante casi cuarenta años como centro educativo, la mitad del tiempo como Salesianos.
El edificio, que no se ajustaba a las necesidades del Ministerio para construir la Ciudad de la Justicia, ha sufrido un lento deterioro tras su abandono durante casi cinco años tras su cierre en junio del 2005 que han provocado que las instalaciones hayan sido objeto de actos vandálicos durante meses.
El edificio se terminó en 1955 y tuvo como primer destino el Internado Benéfico Virgen de la Milagrosa, gestionado por las Hijas de la Caridad, que atendieron en sus instalaciones a niños, ancianos y enfermos mentales hasta 1964, año en el que pasó a cumplir su función educativa.
Tras su demolición el Ministerio construirá la nueva Ciudad de la Justicia y para ello levantará tres edificios diferentes, uno para los Juzgados Unipersonales de Albacete, otro para el Instituto de Medicina Legal y el tercero para el Archivo Territorial de Justicia. Está previsto que las obras empiecen en el 2011 tras aprobarse a lo largo de este año el proyecto.