Los barrios han hablado. Los vecinos, sobre todo vecinas, de 13 barriadas de Albacete han puestos ya sobre la mesa los problemas urbanísticos que les gustaría quedasen resueltos con el nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM).
El equipo de Albacete Plural, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Albacete, se ha encargado de recoger sus opiniones, que serán incorporadas a un informe que debe estar listo antes del 30 de junio, para que el Equipo Redactor Malt, que tiene en sus manos la elaboración del POM, las incorpore, y así hacer que el futuro planeamiento urbanístico de Albacete sea, de verdad, «participado». Las arquitectas Elia Gutiérrez y Mercedes Miranda, junto al delineante Borja del Rey, han escuchado ya a los moradores de Carretas, Parque Sur, Sepulcro-Bolera, Pedro Lamata, San Pedro, Industria, Fátima, Franciscanos, Pilar, Cañicas, María Cristina, La Vereda y Santa Teresa. Al resto de barrios también les llegará su turno. Las primeras conclusiones de estos talleres de participación vecinal se difunden en Internet, en www.albaceteplural.es.
Sepulcro-bolera
Sus intereses son distintos. Igual que sus problemas también lo son. En el barrio Sepulcro-Bolera, por ejemplo, se mira con cierto recelo el trazado de la Autovía de Los Llanos, que empezará a construirse a la vuelta del verano, sobre la actual carretera de las Peñas. Temen que lo que pasará a ser una gran avenida, de cuatro carriles en cada sentido, «vuelva a suponer una barrera que lo aísle de Pedro Lamata y su centro comercial». Al menos, quieren que la gran avenida que se construya, y que tendrá dos carriles en cada sentido, tenga también carril bici, medio con el que habitualmente se mueven quienes van al parque periurbano de La Pulgosa.
El mayor problema de esta barriada -donde conviven los lujosos chalés del Alto de los Molinos y las casas más humildes del barrio de toda la vida- es la estrechez de la calle Bendición de los Campos, limitada además por la tapia del colegio Cedes, «alta y maciza, que le confiere una condición suburbial».
En los vecinos barrios de Pedro Lamata y San Pedro Mortero también se sienten algo separados de la ciudad, sobre todo en este último. Las vecinas de San Pedro Mortero quieren que se prolonguen las calles del Abanico y de la Peseta para acercarse así a Albacete; demandan líneas de autobús y un parque.
El equipo de Albacete Plural encontró en San Pedro Mortero una convivencia que creen merece la pena conservarse, pues se respira un «ambiente amable, solidario» entre el vecindario que «ha de protegerse».
En estos barrios, que lindan con el Paseo de la Circunvalación, de reciente transformación, se han encontrado «contrastes importantes» entre las calles que lindan con este paseo y las del interior.
Plazas muy duras
En el corazón de Albacete, el barrio de Carretas, ha sido víctima histórica de más de un despropósito urbanístico y ha sufrido la «presión de la especulación», dando lugar hoy a una «realidad compleja».
El principal problema es la «proliferación» de medianeras al descubierto, de ahí que se sugiera un plan de actuación. Los «duros diseños» con los que se reforman sus plazas, entre otras, la de los Depósitos del Sol o la plaza de Carretas, también son cuestionados.
Luego hay barrios donde sus vecinos están bastante satisfechos con su entorno.
En Parque Sur, por ejemplo, sólo se subraya un problema enquistado como es la prolongación de la calle Muñoz Seca, proyecto controvertido pues la apertura de una nueva vía para los coches lleva consigo partir en dos el colegio del barrio. Aparte de que la operación urbanística conlleva construir bloques de pisos allí donde ahora hay viviendas unifamiliares, para compensar la edificabilidad perdida con la apertura de la calle.
En el Cubas-Industria, los vecinos se sienten muy a gusto con su barrio, está cerca del centro, pero en él se conocen todos; y disfrutan abiertamente del Parque Lineal. Echan en falta un centro cívico que aglutine los distintos locales sociales que hay en el barrio, pues el centro social no es muy grande, y demandan el arreglo de algunas calles. Nada difícil de solucionar.
Lo nuevo y lo viejo
Junto a Cubas-Industria está el barrio de El Pilar, donde andan preocupados sobre todo por el arreglo de sus calles y echan en falta más espacios libres y zonas verdes, pues sólo tienen la plaza del Maestro Chueca, «a todas luces insuficiente y cuyo diseño también habría que reconsiderar». Y del Pilar a dos barrios vecinos, Cañicas y Canal de María Cristina. En el primero preocupa la «desatención» que sufre lo antiguo, ese barrio más humilde que se sitúa en torno a la calle Martínez Ibáñez, en comparación con las nuevas calles y viviendas que se construyen a su lado, en la urbanización hacia el centro comercial Imaginalia. Algo parecido les ocurre en el barrio de La Vereda.
Mientras que en el Canal de María Cristina no terminan de comprender cómo a unos bloques de viviendas de tan reciente construcción les corresponde una calle, Virgen del Pilar, «totalmente sin planificar».
En el barrio de Santa Teresa, los vecinos aplaudieron la idea de rehabilitar los bloques del histórico Barrio Hogar, esos pequeños pisos, conocidos como 'grilleras', que hay junto al Hospital Perpetuo Socorro. La arquitecta Elía Gutiérrez destaca experiencias como las llevadas a cabo en Zaragoza para rehabilitar estas casas.
«La solución no tiene porque ser alto voraz, como demoler», explica, «es posible dotar a estos pisos de unos mínimos y sobre todo aprovechar el espacio que hay entre los bloques, dando a los vecinos cocheras en otros lugares, para crear espacios públicos».